Miércoles 19 de Noviembre de 2008
"Este espacio es un poco de ciencia ficción. Es como un Consejo Intergaláctico, con gentes e idiomas muy diferentes, con opiniones tan opuestas", explicó el artista mallorquín Miquel Barceló, quien plasmó las bóvedas galáctica, marina y rupestre en la cúpula de la ONU, en Ginebra.
La obra "Monumental de Barceló" llevó 13 meses de trabajo, con ayuda de 20 pintores.
Barceló, el artista vivo más cotizado de España, utilizó para esta cúpula una paleta cromática que dista mucho de los ocres de su reconocida "Obra Africana", con estalactitas que cuelgan de la cúpula y estallan en colores vivos.
"La pintura no corre riesgo de desprenderse, a pesar de que algunos en la ONU me dijeron que querrían que las estalactitas fuesen a caer muy específicamente sobre ciertas cabezas", bromeó Barceló.
El pintor, nacido en 1957, afirmó que su nueva obra "es una fiesta debido a una necesidad física de color", enmarcada en su idea de "pintar un mundo agitado e imprevisible que gravitase sobre las cabezas de los allí reunidos".
El artista comparó su obra con el "Libro de Arena" de Jorge Luis Borges y dijo: "Al igual que ese texto puedes leer la cúpula por cualquiera de sus lados, siempre cambiante y siempre la misma. Una especie de metáfora perfecta para las Naciones Unidas". l (Télam)