Insólita saga de delitos de un joven en una salida de prisión
Se trata de Jonathan Manuel S., de 21 años, que gozaba el beneficio de las salidas transitorias y había salido el 14 de enero de la comisaría 26ª para ir a trabajar, pero no regresó a la dependencia policial. Fue detenido.

Miércoles 19 de Enero de 2011

"Dame el auto o te quemo", escuchó estupefacto ayer a la mañana Rogelio José García, un pintor de 50 años, cuando sacaba el auto del garaje de su casa de la zona oeste de la ciudad. Quien lo amenazaba no era un ocasional ladrón, sino un muchacho que protagonizaba un raíd delictivo que se había iniciado unas siete horas atrás en el casino de la ciudad, donde se subió a un remís y le pidió al chofer que lo llevara a Villa Gobernador Gálvez.

Una vez allí, lo asaltó y escapó con el auto del remisero. Las andanzas del maleante no terminaron entonces. Viajó a Rosario y le sustrajo el vehículo a García. Luego continuó viaje de regreso a Villa Gobernador Gálvez. En esta ciudad intentó asaltar un negocio de electrodomésticos, pero no pudo concretar su propósito por la resistencia que ofreció el dueño del comercio. Finalmente, fue apresado cuando merodeaba por la sala de espera del Hospital Gamen de esa localidad.

El detenido como protagonista de la saga de atracos es Jonathan Manuel S., un muchacho de 21 años, que gozaba el beneficio de las salidas transitorias y había salido el 14 de enero de la comisaría 26ª para ir a trabajar, pero no regresó a la dependencia policial.

El lunes a la tarde, según fuentes policiales, continuó con las andanzas delictivas. Asaltó un video club de Villa Gobernador Gálvez y su rostro quedó registrado en la cámara de video del local. Algunas horas más tarde, cuando ya había entrado la noche, comenzó a merodear la zona del casino City Center. A las once de la noche, cerca de la sala de juegos, se topó con Luis Carro, un remisero que conducía un Ford Falcon, de color mostaza, modelo 89.

"¿Me podés llevar hasta Villa Gobernador que necesito una mochila para ir a trabajar?", le preguntó el muchacho detenido al chofer. El conductor asintió y entonces emprendieron el viaje a esa ciudad. Cuando llegaron a un sitio cercano a una villa de emergencia de esa localidad, el pasajero le hundió el cuchillo en la espalda al remisero. "Dame la plata", le ordenó. El chofer no ofreció resistencia y el ladrón recogió la billetera con la recaudación mientras que el remisero se arrojó a la calle.

Recambio.S. no se inmutó. Se sentó en el asiento del chofer y se marchó con el Ford Falcon. Unas siete horas después apareció por la zona oeste de la ciudad. Cuando faltaban quince minutos para las 7 de ayer, Rogelio García se disponía a ir a trabajar en un Fiat Palio blanco. El pintor ya había abierto el portón el garaje de su casa de Teniente Agnetta 2228, cuando S. apareció de atrás y le apoyó un revólver en la espalda. "Andá para adentro y dame la llave del auto", exclamó.

Atónito, García balbuceó que el vehículo no funcionaba bien porque tenía un desperfecto mecánico. "Entonces, dame plata", replicó el maleante. Mientras esto ocurría, la esposa del dueño de casa, Belkis Delfino, y los cinco hijos del matrimonio dormían ajenos a lo que estaba ocurriendo. En el living, el ladrón manoteó dos teléfonos celulares que estaban arriba de la mesa. Luego abrió la heladera y fue con García hacia el patio, donde el pintor guarda en un pequeño cuarto sus herramientas. "Yo quería llevarlo para la calle para que no asustara a mi familia", comentó el hombre.

El ladrón insistió con llevarse el Fiat Palio. García le entregó la llave del vehículo, pero el maleante no pudo ponerlo en marcha. "Le dio marcha atrás, pero no arrancó. Lo empujé y el auto se puso en movimiento", recordó. El asaltante recogió unas bolsas verdes que tenía en el Falcon y las cargó en el Palio. Después, se subió al auto del pintor y se marchó en dirección a 27 de Febrero. "Solamente quería llevarse mi auto, porque al Falcon se le había roto la caja de cambios", comentó García.

Enfiló hacia Villa Gobernador Gálvez y ayer a la mañana decidió continuar con el raíd. Irrumpió en un comercio de electrodomésticos de Mitre al 1300 de esa ciudad. En el local, se trabó en lucha con un empleado y no pudo concretar su propósito. Desalentado, se subió al Palio y nuevamente un desperfecto del auto le jugó una mala pasada.

Continuó el escape a pie y se introdujo en la sala de espera del hospital Gamen. Allí finalmente fue atrapado por efectivos del Comando Radioeléctrico de V.G. Gálvez. Lo llevaron a la comisaría 26ª y le atribuyeron otro atraco: el robo de una cartera con diez pesos a una adolescente de 16 años.