Domingo 04 de Enero de 2009
La carta de Juan Carlos Bressán del 28 de diciembre no expone argumentos defendibles. Por empezar culpa a la presidenta Cristina Fernández de destruir al campo, citándolo como la principal fuente de ingreso. Nada más desacertado, debido a que genera empleos mínimos y de manera indirecta. Como ejemplo, las maquinarias agrícolas, que habían sufrido una baja de ventas en el mercado interno, ya duplicaron su comercialización en el exterior, pagando retenciones y sin lamentarse. También debimos soportar a Eduardo Buzzi diciendo que al parar el campo se para la construcción, la venta de autos y otros artículos, como si nos tuviéramos que acostumbrar a las limosnas de una minoría elitista que obtiene ingresos extraordinarios. Lamentablemente, hay todavía gente que piensa que este país se hizo grande con el campo, los militares y la Iglesia, pero afortunadamente las nuevas generaciones le contraponemos nuestros pensamientos. Con referencia a los fondos de los jubilados de las AFJP, pasaron al Estado gracias al mismo Congreso que le dijo no a la tan criticada resolución 125. Pero Bressán muestra gran desinformación ya que el Estado debía hacerse cargo de las pérdidas millonarias de las AFJP por el usufructo de los aportes de los contribuyentes en las entidades financieras, la mayoría con casas matrices en el exterior. Este gobierno tiene errores y aciertos, pero dudo de que sea el más corrupto como lo señala Bressán. Hemos tenido anteriormente la infame década de los noventa y la Alianza, que con los negociados, la corrupción y las políticas neoliberales llevaron al exterminio de la clase media, que hoy vuelve a surgir. Basta ver los modelos de autos y los bienes más demandados para darse cuenta de que la clase media ha vuelto. Sobre las denuncias de la señora Carrió, no es la fuente más creíble, sobre todo teniendo en cuenta sus idas y vueltas partidarias. Es fácil darse cuenta de que está tratando de gestar una nueva alianza con partidos y personajes nefastos para el país. Por estas razones le pido a Bressán que reflexione, ya que los sentimientos que le endosa a la presidenta dejan entrever una información pobre, falaz, mendaz y basada siempre en los mismos medios de prensa.
Facundo Eduardo Contestí,
DNI 32.508.358