Miércoles 25 de Marzo de 2009
Hoy en día se dice que la sociedad pide a gritos seguridad. ¿La sociedad? No toda, sólo ese resabio de clase media que se resiste o se convence a sí mismo para no darse cuenta de que en verdad está más cerca de caer en los umbrales de la pobreza que de convertirse en ricos. Una sociedad hipócrita que reclama para que no le roben el celular o una tan preciada cartera. A abrir los ojos, la inseguridad la sufren todos los pibes de la calle. Es la inseguridad de no tener para comer, es la inseguridad de tirar a cuesta un carro, de cartonear para subsistir o de suicidarse con poxi-ran. ¿Y la culpa? La culpa es de un sistema que para subsistir se nutre de una división cada vez más profunda entre ricos y pobres. Hay que exigir por la tan postergada distribución del ingreso; distribución que significaría igualdad, solidaridad, no más víctimas de inseguridad, trabajo y dignidad.
Natalia Juárez