Martes 17 de Julio de 2012
Vivo en San Francisquito, hace tiempo que en nuestro barrio, otrora tranquilo, una banda de delincuentes nos puso en jaque. Es imposible salir a la calle sin el miedo de que alguno de esos ladrones venga y te pegue un tiro o te dé un cuchillazo para robarte unos pocos pesos. La gente con negocios sufre acosos de parte de estos tipos. La policía brilla por su ausencia. La señora intendenta debe poner atención en la inseguridad antes de pasársela aumentando impuestos o inaugurando obras que poco nos importan a los rosarinos. ¿Es necesario hacer justicia por mano propia? ¿Hay que llegar al extremo de tener armas en nuestras casas y usarlas? ¿Se da cuenta esta señora de lo que pasa en toda la ciudad? Ojalá que Mónica Fein llegue a leer esta humilde carta y deje de lado su hambre de recaudación y ponga los ojos donde se debe. Gobierne para el pueblo que la votó.