Inmobiliario oneroso
Nuevamente la voracidad recaudatoria hace que el gobierno de Santa Fe esté pidiendo incremento de impuestos y contribuciones. Si esta administración llevó a la provincia a un déficit descomunal no tienen la culpa los habitantes de la misma.

Lunes 12 de Marzo de 2012

Nuevamente la voracidad recaudatoria hace que el gobierno de Santa Fe esté pidiendo incremento de impuestos y contribuciones. Si esta administración llevó a la provincia a un déficit descomunal no tienen la culpa los habitantes de la misma. En el 2007 recibieron la provincia con 1.400 millones en Caja, hoy tienen un desfasaje de más de 1.500 millones. ¿Dónde esta la diferencia? Me pregunto: ¿será tal vez la cuasi administración paralela que armaron incrementando la planta de empleados, o será el desmanejo, o será el dispendio de las finanzas, o la muy mala administración? Cuando en mi hogar anduvimos mal económicamente no íbamos ni a la plaza y aquí por citar un ejemplo lo traen a Fito Páez por 450.000 pesos cuando estamos fundidos. Hoy quieren desesperadamente un aumento del 80 por ciento en el inmobiliario y otros gravámenes. Voy a dar mi ejemplo para graficar la injusticia. Con muchísimo trabajo, sacrificio, esfuerzo, y en muchas ocasiones privándonos de algún gasto extra a lo largo de nuestra vida construimos nuestro hogar. La familia se fue agrandando y en esa medida la casa se amplió. No está en un barrio residencial de lujo, esta en zona Oeste y bien castigada por el delito entre otras cosas. Con 140 metros cuadrados si aumenta el 80 por ciento el inmobiliario pagaremos 274 pesos. Trimestralmente o sea 91,33 pesos mensuales. Si el propio gobernador admite que una hectárea de campo paga sólo 3 pesos por mes, ¿es justo que una vivienda única normal pague lo que se pretende? El agua en esa misma vivienda aumentó el 90 por ciento y seguirá aumentando hasta llegar al 150 por ciento. La EPE 35 por ciento, la TGI de Rosario 70 por ciento: ¿qué pretende esta administración? Espero que la oposición esté a la altura de la situación y no acuerde ni permita esta voracidad confiscatoria y que la provincia y todas sus empresas se auditen y controlen estrictamente. Las finanzas de los santafesinos no pueden seguir dilapidándose. El pueblo está observando. Esto no se aguanta más.