Miércoles 25 de Noviembre de 2015
La Justicia vaticana inició ayer el controvertido proceso contra dos periodistas, un sacerdote español y dos empleados relacionados con el último escándalo de filtración de documentos papales concernientes a maniobras financieras sospechosas de la Iglesia Católica.
Los periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi están acusados de publicar los documentos filtrados del sacerdote español Lucio Vallejo Balda, de Francesca Chaouqui, otra integrante de la comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede (Cosea) y de su ayudante italiano Nicola Maio.
Nuzzi y Fittipaldi podrían enfrentar ocho años de prisión, mientras que la pena para Balda, Maio y Chaoqui podría ascender a los 10 años, puesto que no sólo se les acusa de filtrar informaciones secretas del Vaticano, sino también de formar parte de una organización criminal.
El proceso comenzó a las 10.30 y terminó 90 minutos después, cuando el tribunal rechazó las peticiones de la defensa de Fittipaldi que decía que las acusaciones eran demasiado genéricas, y la de Vallejo Balda, que solicitó más tiempo para reunir pruebas exculpatorias.
El juez Guiseppe Dalla Torre, que preside el tribunal, informó de que el proceso se reanudaría el lunes a las 9.30 con el interrogatorio a Vallejo Balda y a Chaouqui.
La organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (Osce), una organización para supervisar la democracia europea y que cuenta con miembros de la Santa Sede entre los supervisores, afirmó que el proceso contra los periodistas debería suspenderse.
Las informaciones en las que se basan tanto "Via Crucis", de Nuzzi como "Avarizia", de Fittipaldi, se extraen del material de una comisión investigadora de la que tanto Vallejo como Chaouqui fueron miembros.