Sábado 28 de Diciembre de 2013
Un rompehielos chino se acercaba ayer al buque científico ruso atrapado desde hace cinco días en la Antártida con 74 personas a bordo, confrontados a duras condiciones meteorológicas.
La Autoridad de Seguridad Marítima de Australia (Amsa), que coordina las operaciones, señaló que el avance hacia MV Akademik Shokalskiy se realizaba en medio de fuertes vientos y con visibilidad limitada.
El navío se halla varado desde el martes último a unas 100 millas náuticas al este de la base francesa de Dumont D'Urville.
Tres rompehielos se dirigían hacia la zona y uno de ellos, el Snow Dragon (Dragón de Nieve), de pabellón chino, se encontraba a unas 15 millas náuticas del buque ruso, precisó la Amsa.
Por el momento se ignora si podrá abrirse paso solo o si deberá esperar la asistencia de los otros dos rompehielos, el francés Astrolabe (que se halla a 20 millas de distancia) y el australiano Aurora Australis.
"Las condiciones meteorológicas han mejorado, con menos vientos y nevadas y se espera que se mantengan favorables en los próximos dos días", señaló ayer la Amsa.
El buque ruso se hallaba en una zona de circulación abierta en esta época del año, pero un cambio brusco de las condiciones climáticas lo llevó hacia una zona de témpanos, indicó Chris Fogwill, uno de los científicos a bordo del Akademik Shokalskiy.
"Estamos atrapados en el hielo desde la víspera de Navidad, así que hemos tenido una Navidad estacionaria en el hielo. Pero esto nos ayudó a realizar nuestros experimentos científicos y fue algo formidable", agregó Fogwill.
El barco se halla en la zona de investigación y rescate de Australia en la Antártida. A bordo hay científicos y turistas que siguen el derrotero realizado hace un siglo por el explorador inglés Douglas Mawson.
El rompehielos chino, calificado para romper hielo de hasta un metro de profundidad, fue la primera de las naves de rescate que se acercaron a la zona, pero se vio frenado por condiciones adversas que pusieron en peligro su seguridad, por lo que sus tripulantes optaron por desandar parte del tramo navegado.
En un video publicado en su cuenta de Twitter, el líder de la expedición Chris Turney a bordo del barco ruso describió el alivio de su equipo una vez que se supo que los rescatistas estaban cerca.
El barco está bien provisto de alimentos y no peligra. Su tripulación, rusa, mantiene en funcionamiento los motores y sistemas para que el casco de la nave no quede apresado en el hielo.