Domingo 20 de Noviembre de 2011
Escribo estas líneas para responder categóricamente a las infundadas y ridículas acusaciones que realiza Patricia Della Pietra en su carta de lectores del miércoles 16 del corriente al Centro Cultural La Chamuyera. Yo participo activamente de las distintas actividades culturales que allí se realizan y puedo asegurar que las características de este espacio no tienen nada que ver con las que artera y deslealmente describe la abogada. Es un lugar reconocido más allá de los límites incluso de nuestro país por su labor en la difusión de la cultura, en especial del tango, en donde cientos de artistas de nuestra ciudad y del país exponen su quehacer y encuentran un espacio gestionado con pasión, esfuerzo y honestidad. Pasaré a aclarar punto por punto las distintas cuestiones: 1) El espacio no tiene ninguna relación con las autoridades municipales ni con ninguna administración del Estado, es un espacio independiente y autogestionado. 2) El espacio pasó todos los controles e inspecciones habidos y por haber. Cuenta con todas las medidas de seguridad, salida de emergencia, matafuegos, accesibilidad y baños para discapacitados, y más aún, se debe tratar de uno de los lugares más inspeccionados de la ciudad, basta con mencionar que sólo durante un mes se registraron más de veinte. 3) La Chamuyera nunca cierra sus puertas más allá del horario estipulado por la Municipalidad, ni siquiera los sábados, con tope es las 4 de la mañana. 4) En los tres años que funciona el Centro Cultural no se registró ningún tipo de incidente y el comportamiento de las personas es ejemplar. 5) El espacio invirtió gran parte de su modesta recaudación en trabajos de insonorización para evitar molestias a los vecinos, los cuales concurren en gran cantidad al lugar, incluso personas que habitan el mismo edificio de quien realiza estas absurdas denuncias. 6) Si algún funcionario municipal se expresó con admiración del lugar, al igual que lo han hecho reconocidos artistas como Rodolfo Mederos y Luis Salinas, entre otros, ha sido por lo que allí se hace. No contamos con ningún tipo de influencias ni campaña de prensa alguna. Para comprobar que todo lo que expongo es cierto invito a toda la ciudadanía a visitar este espacio, sólo basta permanecer allí un rato para cerciorarse de la riqueza y la importancia de La Chamuyera y de su correcto funcionamiento dentro de las normas de la ley. Y también, es preciso decirlo, del tipo de gente que hace estas acusaciones. Personas que discriminan a otros por su aspecto como lo hemos podido comprobar en algún diálogo con el marido de esta señora, un acaudalado empresario con intereses inmobiliarios en la zona. Especuladores que reptan por las 30 monedas en litigio permanente y por los que nada pasa más allá de su lujoso piso y de su plasma encendido en algún canal de aire. La utilización nefasta de la simbología de Cromañon que hace esta señora es repugnante, así como la intriga que pretende sembrar con aquello de "y Dios sabe cuantas cosas más pasan en ese lugar". Arrimese señor lector, venga a ver quiénes somos, y a usted Della Pietra la invito a reflexionar y a tener un poco de honor, más allá del que ya le hace a su apellido.