Miércoles 09 de Noviembre de 2011
En la carta de los lectores titulada Estacionamientos o contramano publicada el pasado domingo 6 de noviembre, donde se hace referencia a los estacionamientos propuestos y su impacto tanto en lo ambiental como en lo urbanístico, desde mi lugar de hombre común, humildemente opino que lo que está a contramano es la infraestructura y sobre todo lo concerniente al sistema de transporte. Todas las gestiones de gobierno municipales democráticos de cualquier color político que han pasado y van a pasar administrando los destinos de nuestra Rosario, no han podido resolver el problema o piensan la ciudad de otra manera. Hay planes, proyectos, estudios, inversionistas, pero siempre se busca el recurso más económico y realmente que los estacionamientos estén debajo de una plaza, debajo de las principales avenidas o en otro lugar es un pequeño punto en el gran problema que enfrenta Rosario, ciudad que debe tener ya subterráneos, trenes metro, autopistas y autovías. Y además un sistema de transporte integrado aprovechando el remanente que se dejó la destrucción de los ramales férreos, un tren por la costa que una San Nicolás con Puerto General San Martín y así hacia el oeste, noroeste, suroeste, uniendo todas las ciudades productivas y teniendo a Rosario como nodo estratégico, subterráneos como cualquier ciudad cosmopolita importante. Tengo entendido que un grupo empresario asiático invertiría 1.600 millones de dólares para hacerlos con una concesión a 40 años y estos se fueron a Córdoba, ¿qué paso?, no sólo con bicisendas o carriles exclusivos para taxis y colectivos se arma un Plan de Movilidad; hay que pensar en una Rosario que crece y en cuatro o cinco años más será difícil disfrutarla. Hoy hay 360 edificios en construcción aproximadamente que requieren de gas, agua, energía eléctrica, comunicaciones, estacionamientos. Si a esto no le integramos un sistema de transporte eficiente y una infraestructura que permita la movilidad de todos, el caos es inminente. El Plan Circunvalar y el impacto ambiental lo dejo para otra oportunidad.
Fernando N. Manzano