Informarse primero, después opinar
El señor Miguel Angel Aguilar, en su carta del pasado viernes, pretende limitar mi posibilidad de opinión a lo estrictamente musical, ya que según él parece ser el único campo en que puedo manifestarme.

Lunes 29 de Diciembre de 2008

El señor Miguel Angel Aguilar, en su carta del pasado viernes, pretende limitar mi posibilidad de opinión a lo estrictamente musical, ya que según él parece ser el único campo en que puedo manifestarme. Comenzaré informando a don Miguel Angel, quien me compara con Maradona, que contrariamente con lo que ocurre con éste, mis intereses desde niño han sido variados. Me he dedicado a la cría de gusanos de seda (hilaba el producto); al aeromodelismo (construí con un amigo uno de los primeros modelos con motor a explosión de Rosario); al ferromodelismo (mis modelos estuvieron en exposición en Amigos del Riel); a la electrónica (construía combinados); con mi hermano Iván creamos una de las primeras organizaciones democráticas de estudiantes secundarios (Udja); la fotografía titulada "Don Hilarión" obtuvo un primer premio en un concurso provincial; mi carta en contra del Tren Bala fue la primera del tema publicada en esta sección, y se fundamentaba en el récord sudamericano con locomotora a vapor, creo, del año 1939; estudié arquitectura; soy reconocido por mi posición antitotalitaria (antinazi y antimarxista); estoy en contra de la intolerancia y el fanatismo (mis cartas publicadas aquí, así lo demuestran); soy cofundador del Cine Club; he colaborado en publicaciones literarias (Espiga) y soy invitado frecuentemente a diversos programas de radio y televisión, donde manifiesto mis opiniones respecto a variadas cuestiones de interés general. Como puede ver, don Aguilar, soy en mi campo algo más que un Maradona. Ahora bien, yendo a mi carta, le recuerdo que demuestro "estadísticamente" el egocentrismo de CF de K. Usted evade el punto. ¿Será que no tiene argumentos? Respecto a la "tilinguería", imagina que los jefes de Estado la festejan. No soy responsable de la tilinguería de algunos de éstos, pero resulta que otros se ríen, y evidentemente usted confunde sorna con solidaridad. En la persona de nuestra presidenta, se ríen de nosotros: los argentinos. Repito: le recomiendo se informe al respecto. Lea los comentarios de los diarios europeos. Puede llegar a sorprenderse.

Cristián Hernández Larguía