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Inflación y devaluación impactan en la actividad económica local

Datos de la facturación a valores corrientes para el primer trimestre de 2014. El crecimiento en todos los sectores fue de 32 por ciento pero en un marco de suba de precios.

Lunes 05 de Mayo de 2014

Los cambios en el rumbo de la política económica en la Argentina impactaron en los indicadores de actividad de Rosario, que ya expresan señales de desaceleración e incluso de retracción en algunos sectores.

Los datos de la facturación del primer trimestre de 2014 correspondientes a industria, servicios, comercio y construcción muestran un crecimiento del 32 por ciento respecto de igual período de 2013, un número que pierde relevancia si se tiene en cuenta que sólo en lo que va del año, la inflación acumulada supera el 10 por ciento, según los datos oficiales más conservadores.

La industria alimenticia, el comercio al por menor y los servicios financieros le dieron forma a este comportamiento, que desde el gobierno local atribuyen, a priori, al efecto inflacionario y a la devaluación de principios de año.

Los datos surgen de un análisis provisorio de la facturación declarada de los contribuyentes, a través de la recaudación del Derecho de Registro e Inspección (Drei) a valores corrientes, es decir, sin mediar ningún tipo de deflactación.

"Este trimestre presenta una fuerte variación relativa entre sectores, en gran medida explicado por el ajuste en los precios, aunque a esto habrá que analizarlo con más detalle", dijo la secretaria de Producción de la Municipalidad, Eleonora Scagliotti, quien reconoció que los incrementos de los valores de productos y servicios, sumado a la devaluación, son indicadores ineludibles para el análisis.

También hizo hincapié en las diferencias respecto del año pasado, "que fue mucho más parejo", dijo.

Por caso, la evolución de la industria manufacturera en el primer trimestre de 2014 comparada con igual lapso de 2013, fue del 31,26 por ciento, similar al total de todos los rubros, que evolucionaron 31,78 por ciento. En cambio, la construcción experimentó un notable salto del 49,88 por ciento entre enero y marzo de este año (respecto de 2013), cuando un año antes su aumento había estado muy por debajo de la media con un incremento del 19,63 por ciento contra 25,80 por ciento del total general de 2013.

El comercio mantuvo un comportamiento similar y la facturación subió en el primer trimestre de este año un 27,92 por ciento contra el 27,23 por ciento de la comparación 2012/2013.

Este es quizás el indicador que muestra más claramente el fenómeno de desaceleración ya que el nivel de crecimiento fue similar al del año pasado pero con una carga de inflación acumulada en 2013 superior al 28 por ciento. Justamente fue este rubro el que encendió la luz de alerta en el gobierno local, por su incidencia en la matriz económica de Rosario.

Al analizar en forma detallada cada subrubro, Scagliotti reconoció un cambio de tendencia en los parámetros del consumo.

"Cuando abrimos el desagregado se ve una fuerte caída en el rubro venta de vehículos en valores nominales", dijo la funcionaria y señaló que esto puede obedecer a las mismas razones que se argumentan para a nivel nacional a la hora de explicar la desaceleración. "Puede ser por efecto del tema impositivo, pero también por la falta de ajuste de los salarios que hace que la gente no se quiera jugar a comprar autos en esta época del año", precisó.

Sin arriesgarse a un diagnóstico anticipado, Scagliotti reconoció que la inflación y la devaluación marcaron la tendencia al interior del sector comercial. "Un ejemplo de esto es el rubro farmacia, que creció mucho, seguramente una evolución atribuible a la suba en los precios de los medicamentos", dijo.

También subieron por encima de la media los servicios privados, que crecieron en este trimestre un 37,06 por ciento, mientras que durante los tres primeros meses de 2013 comparados con 2012 lo habían hecho 28,55 por ciento.

Las razones aún son materia de análisis del equipo de Producción. "Si la inflación es del 30 por ciento tendremos crecimiento nulo y si en cambio, es de 40 por ciento habremos decrecido", dijo Scagliotti, aunque sí detalló que una mirada al interior de cada sector permite tener un panorama más claro sobre cada actividad.

Identidad de la industria. La funcionaria municipal explicó al respecto que si se analiza la industria manufacturera, el mayor crecimiento fue el de la indutria alimenticia, que explica más del 20 por ciento de la facturación total de Rosario.

"Esto muestra una diferencia a nivel país, donde los números de la producción industrial dan cuenta de una caída, esencialmente traccionada por el impacto del retroceso en el sector automotriz que descendió un 14 por ciento, algo que en la ciudad no tiene un peso tan gravitante", indicó.

El sector vinculado a la alimentación, así como la industria vinculada a ella como la de metales y productos de metal _que también crecieron 40 por ciento_ son una expresión más clara del comportamiento de esta actividad a nivel local.

La otra gran sorpresa fueron los números de la construcción. Su evolución casi toca el 50 por ciento en el período analizado. "Aquí sorprende tanto el crecimiento de la construcción privada como es la reparación de edificios residenciales, como el de la obra pública, a través de obras de infraestructura para transporte y redes o de ingeniería civil", detalló Scagliotti. "Aún no encontramos una respuesta unívoca y por eso enviamos los datos a la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) sede Rosario para que los analice", indicó.

Al respecto, el titular de la CAC, Ricardo Griot, confirmó ayer que la entidad está estudiando esa información para luego dar detalles sobre la evolución del sector.

Finalmente, los servicios de intermediación financiera picaron en punta en la suba de servicios privados. "En un escenario inflacionario y de volatilidad, el negocio financiero tiene más crecimiento que el de la producción real", concluyó Scagliotti.

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