Viernes 09 de Octubre de 2009
Las muestras de fluidos obtenidas de la cavidad genital de la maestra Alejandra Cugno no son compatibles con el patrón genético del único detenido por el asesinato, José Luis Baroni, que está procesado por su violación y homicidio. El examen del ADN arrojó un índice de compatibilidad del 99,9 por ciento con la de Sandro Zenklussen, novio de la víctima, quien desde el inicio de la causa declaró a la Justicia que había mantenido relaciones sexuales con su pareja el domingo 5 de julio, la noche anterior al asesinato.
Tras un primer análisis molecular de ADN fallido que intentaba confirmar o descartar un supuesto abuso sexual con acceso carnal previo al asesinato de la maestra, ocurrido el 6 de julio último, los encargados del análisis lograron obtener un patrón a partir de un solo espermatozoide. La célula para el estudio se extrajo de una de las muestras del hisopado vaginal realizado horas después del hallazgo de la víctima, en un pozo de agua abandonado de la zona rural de Landeta.
Sandro Zenklussen fue objeto de investigación pero nunca considerado sospechoso ya que hay testigos y seguimientos telefónicos que prueban que el día del crimen estuvo a más de 100 kilómetros del lugar donde fue raptada su novia. Con este resultado, la Justicia disipó la teoría de que el único procesado por el caso, José Luis Baroni, lanzó ante los medios desde la cárcel de Coronda. En esas entrevistas dijo que un hombre los acompañó y lo responsabilizó a éste de abusar sexualmente de la maestra. Según Baroni, la intención era robar el auto de Cugno y negó haberla violado.
Baroni dijo que no tuvo relaciones sexuales con la maestra pero reconoció que lo intentó por la fuerza. La desnudó, la ató, la acarició, la golpeó e intentó que ella acceda a la relación. Los golpes coinciden con los del relato y la encontraron atada con la misma cinta de poliamida que él describió la noche de la detención. También hay dos testigos que lo vieron subir al auto de la maestra y seguimientos telefónicos sobre la línea del celular de Cugno. Baroni reconoció además que tiró al pozo de agua a la docente, donde murió a raíz de los golpes.
De acuerdo a las pericias sobre el cuerpo y a los dichos de Baroni, se llegó a la conclusión de que se trató de un abuso sexual ultrajante, aunque la pericia genética de la Unidad de Administración Territorial dependiente del Centro Científico Tecnológico-Conicet Santa Fe no encontró compatibilidad con Baroni en los restos levantados en el hisopado vaginal a la víctima. El expediente pasará ahora a manos del Fiscal Carlos Stegmayer quien formalizará la acusación y elevará la causa a juicio oral y público que se desarrollará en la capital provincial.