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Inédita condena por desobedecer la prohibición de acercarse a su ex mujer

Violencia de género. La Justicia local impuso ocho meses de prisión en suspenso a un hombre que violó una orden judicial. La víctima fue rescatada al activar un botón de pánico.

Sábado 26 de Julio de 2014

En una resolución sin precedentes en la Justicia local, por primera vez, desde que se puso en marcha en febrero pasado el nuevo Sistema Procesal Penal, un hombre fue condenado en Rosario a 8 meses de prisión de ejecución condicional tras ser hallado culpable de los delitos de desobediencia de orden judicial, lesiones leves calificadas y violación de domicilio respecto de su ex mujer, a quien sometía física y psicológicamente.

La novedosa sentencia toma relevancia debido a que este tipo de denuncias, derivadas de los juzgados de Familia por situaciones de violencia doméstica, históricamente fueron subestimadas o archivadas en los juzgados correccionales del sistema penal escrito, incluso a pesar de varios fallos de la Cámara Penal de Rosario que ordenaba investigarlos.

Pero ayer el juez Juan Carlos Curto dictó sentencia y homologó un juicio abreviado que se sustanció contra Javier Medina, un hombre de 40 años que tuvo a maltraer durante varios meses a su mujer y a sus hijos con agresiones y violencia que se manifestaron en reiteradas oportunidades.

En ese contexto, el acusado violó reiteradamente una orden de prohibición de acercamiento al domicilio y el cese de hostigamiento sobre Nancy M., su ex mujer, surgida del juzgado de Familia Nº 7 de Rosario.

Al mismo tiempo, la víctima ya había recibido asistencia del Instituto Municipal de la Mujer (IMM) que, a través del Teléfono Verde, le facilitó un botón de pánico para advertir de los ataques.

Uno de los episodios violentos ocurrió el pasado 26 de abril, a las 4. Ese día Medina se presentó en la vivienda e ingresó por la fuerza luego de empujar a la hermana de Nancy, a quien le provocó lesiones. Con la intención de llevarse a uno de los hijos de la pareja, discutió con su ex mujer, la tomó del brazo y la tiró contra el piso, lo que le provocó la fractura de un dedo de la mano.

Luego, el 30 de mayo regresó al domicilio, forcejeó con una persona que estaba a cargo de la vivienda, ingresó y se quedó por espacio de cinco horas. De este modo, incurrió en "violación de domicilio".

Además, la medianoche del 24 de junio acudió nuevamente a la casa familiar y comenzó a arrojar piedras contra la fachada, mientras que a viva voz amenazaba de muerte a Nancy y pedía que le abrieran la puerta.

A tiempo. En ese momento uno de los hijos de la mujer le sugirió que pulsara el botón de pánico provisto por la fiscalía tras la gestión del Teléfono Verde. Al advertir la llegada del Comando Radioeléctrico, el hombre se dio a la fuga a pie, pero dejó su auto Ford K (dominio DFE 991) estacionado frente a la casa.

Esa fue la última acción desmedida que ejerció, ya que la oportuna respuesta policial y judicial evitó consecuencias que pudieron ser irreparables. Y, tras una intervención de la subcomisaría 22ª, el hombre fue detenido y colocado a disposición de la Justicia.

El expediente tramitado por el fiscal Fernando Rodrigo, del Ministerio Público de la Acusación, basó la imputación en las reiteradas denuncias previas, las actas de procedimiento policial, el relato de los hijos de la pareja, las constancias del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) y una entrevista a la propia Nancy.

Audiencia. Así, el 4 de julio se realizó la audiencia imputativa por los delitos de desobediencia de la orden judicial, lesiones leves calificadas y violación de domicilio, todo en concurso real.

Con el consentimiento del imputado y de la víctima, ayer Curto homologó el convenio de juicio abreviado donde dictó sentencia condenatoria contra Medina, a quien en la resolución sin precedentes para este tipo de conductas, le impuso ocho meses de prisión en suspenso de ejecución condicional y las costas del juicio.

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