Industriales temen por la inflación de los insumos
Los máximos referentes del gigante mundial de la refrigeración comercial Arneg, que cuenta con una planta en Rosario, aseguraron estar muy preocupados por la evolución de precios en Argentina...

Viernes 21 de Enero de 2011

Los máximos referentes del gigante mundial de la refrigeración comercial Arneg, que cuenta con una planta en Rosario, aseguraron estar muy preocupados por la evolución de precios en Argentina, una situación que según explicaron recorta cada vez mas el margen de ganancias, repercute en la competitividad externa de la firma y empieza a poner en duda incluso la capacidad de ampliar cuotas de mercado interno.

"La inflación en dólares que sufrimos es un problema cada vez más grave, tanto que no podemos hacer previsiones de facturación, sino de volumen de producción, porque nunca sabemos que va a pasar con los números", afirmó Piero Carletto, presidente de Arneg Argentina, durante el meeting anual de sus proveedores locales realizado ayer en el hotel Pullman.

La firma de origen italiano, que planea escalar en 2013 al primer lugar en el mundo en su rubro, presentó ayer en la ciudad su plan anual para proveedores locales. Es que, según explicaron, la mejor manera de no perder mercado por el efecto inflacionario "real" -que estiman en al menos un 20 por ciento anual- tiene que ver con ajustar números con los proveedores, que representan el 60 por ciento de gastos anuales de la empresa y que muchas veces aplican aumentos preventivos para cubrirse por los aumentos a futuro en gastos y materias primas.

Según afirmó Carletto, el año que arranca promete ciertas dosis de incertidumbre, tanto por la situación política -con las presidenciales de octubre como faro-, como por las escasas maniobras que perciben a nivel oficial para frenar el proceso inflacionario. "Nos vemos obligados a manejarnos con clientes que postergan decisiones por el tema de la inflación, nos resulta cada vez más complicado saber qué harán, pero ya sabemos que Argentina es así", aseguró el directivo.

Además de complicarles la organización interna por la imposibilidad para prever precios, la suba de los costos ya repercute sobre la performance exportadora de la firma, que coloca afuera el 43 por ciento de sus productos. "Esto es un problema grande, porque si un exhibidor para supermercado hoy vale 1000, en un año costará 1.200, y eso nos hace cada vez menos competitivos afuera", razonó Carletto.

A esto le suman un principio de tormenta en el frente interno, porque la "inflación en dólares" que padecen los vuelve cada vez más frágiles incluso frente a productos importados. "A pesar de las trabas a las importaciones, llegan productos buenos desde Europa y Estados Unidos que empiezan a ser competitivos", dijo, para subrayar que la estrategia principal de la fábrica local pasa por ampliar las ventas fronteras adentro, intentando mantener la cuota de ventas externas como hasta ahora.

Inversiones. A pesar de las críticas hacia la política inflacionaria y cambiaria del gobierno, los directivos de Arneg aseguraron que igual piensan invertir en el país, y se mostraron confiados en que el futuro "será muy bueno". A nivel nacional, las cifras de la empresa son impresionantes a primera vista, con un crecimiento de producción de 46 por ciento durante el año pasado -un 20 por ciento más de lo que habían previsto-, y una proyección de 30 puntos para este año. Claro que aducen que, con un 25 por ciento de suba de precios, la ganancia se licúa para acomodarse en márgenes mucho más modestos.

Con respecto a las expectativas para el año que recién arranca, aseguraron que esperan un dólar estable que no se moverá demasiado de su cotización actual, una inflación alta "más cercana a las subas que piden los sindicatos que a lo que marca el Indec", y la continuación de las trabas a la importación para ciertos productos industriales.

Como todas las empresas industriales europeas, Arneg sufrió bastante durante la última crisis internacional, con una caída de la producción que sumó un 13 por ciento durante 2008 y 2009. Pero la recuperación llegó rápido, y ya en 2010 el grupo aumentó sus ventas en más de un 10 por ciento, lo que casi equilibró las pérdidas sufridas por la debacle mundial. "La crisis ya pasó", señaló Roberto Marzaro, el CEO de la firma.

El grupo

La italiana Arneg es un gigante mundial en su rubro, el de la refrigeración comercial. Tiene 17 fábricas repartidas en todo el planeta, 10 empresas comerciales y 2.500 empleados, de los cuales 170 están en su planta rosarina. Su negocio principal es la fabricación de exhibidores para supermercados, donde cubre el 13% del mercado internacional.