Sábado 09 de Abril de 2011
Con este título contesto al lector Carlos Parachú que en su carta ", publicada hace unos días, se despacha en contra del individualismo. El título de mi carta está tomado de un artículo del Dr. Efraín Hutt que figura en la página web www.serysociedad.com.ar. Don Efraín advierte que ambos términos: "individualismo" e "indiferencia" son opuestos. Para simplificar y hacerlo claro: un individualista no es necesariamente indiferente.
Pensar lo contrario sería desconocer una de las principales características de nuestra ciudad de Rosario, que no siendo capital de provincia, es la segunda ciudad del país, gracias a una marcada tendencia individualista de sus habitantes. No es el caso de realizar aquí una historia de Rosario, pero en lo que hace a cultura, lo realizado deviene de actos de marcado individualismo, y para muestra basta un par de botones.
El primer edificio destinado a Museo de Bellas Artes construido en la Argentina fue construido en Rosario, y nació de una acción característicamente individualista. Doña Rosa Tiscornia de Castagnino donó los dineros necesarios para su construcción. Que hoy Rosario se enorgullezca de poseer uno de los mejores teatros del país, ("El Círculo", segundo en calidad acústica después del Colón), nace de una acción totalmente individualista. El teatro estaba condenado a ser demolido. Don Ciro Tonazzi sacó de su bolsillo la suma necesaria para que tamaño desatino no se llevara a cabo. El segundo teatro en importancia, el "Fundación", existe gracias a una acción similar de Don Héctor Astengo. El individualismo molesta a las religiones a los políticos, a las derechas y a las izquierdas.
No les conviene, a todos ellos, que las personas "tengan ideas propias". Estas están totalmente prohibidas, son peligrosas. Hay que marchar con el rebaño, facilita el arreo. Lo sostenido por Don Carlos resulta absurdo e indefendible. La cosa es por demás evidente y sencilla: el arte y la ciencia no existirían si los artistas y científicos no fueran individualistas. Bach, Da Vinci, Galileo, Handel. Velázquez, Newton, Beethoven, Delacroix, Schumann, Darwin, Van Gogh, Einstein, Stravinky y Picasso, fueron todos grandes individualistas. Gandhi y el Padre Farinello también, y no es precisamente de "indiferencia" que podemos acusarlos. Deo gratias.
Cristián Hernández Larguía