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Indiv suma inversiones para la industria avícola y porcina

No esperó las “reglas claras” ni el “clima de negocios” ideal. En pleno año 2000, cuando el estallido de una de las mayores crisis de la historia argentina se cocinaba a fuego rápido, Raúl Domínguez encaró el proyecto de sustituir importaciones en la industria de equipos para la producción avícola, y exportar a los mercados más exigentes del mundo.

Domingo 15 de Diciembre de 2013

No esperó las “reglas claras” ni el “clima de negocios” ideal. En pleno año 2000, cuando el estallido de una de las mayores crisis de la historia argentina se cocinaba a fuego rápido, Raúl Domínguez encaró el proyecto de sustituir importaciones en la industria de equipos para la producción avícola, y exportar a los mercados más exigentes del mundo.

   En el año 99, cuando tomó la decisión, este ingeniero mecánico, era distribuidor de los comederos automáticos de Indiv, una empresa global de producción de equipamiento para la avicultura y la porcinicultura, con sede en Springfield (Missouri), que este año cumple 50 años en el mercado.

   “Le propusimos en ese entonces armar algunas partes de los equipos que distribuíamos y empezar a exportar, nos ayudó el hecho de que como trabajábamos para una empresa a nivel mundial, teníamos dos contratos de exportación de partes hasta 2003”, recordó el presidente de Indiv Argentina y vicepresidente de Indiv global.

   La macroeconomía de la posconvertibilidad y la expansión de la industria avícola catapultaron el proyecto. A los comederos automáticos en el país le sumaron la producción del equipo completo, desde el galpón de crianza, los silos, el sistema de llenado y ventilación. La firma atiende el mercado interno y exporta históricamente el 30% del volumen a destinos como Chile, Uruguay y Estados Unidos.

Nueva ubicación. Indiv acaba de inaugurar en el Polígono Industrial Lagos su planta de producción de 5.600 metros cuadrados. Está emplazada sobre un predio de 12 mil metros cuadrados adquirido en 2007.

   “Hasta que compramos el predio trabajábamos en distintos locales alquilados y siempre quedábamos chicos”, comentó. Las nuevas instalaciones demandaron una inversión de 2 millones de dólares, que en parte fueron aportados a través del financiamiento de la casa matriz.

   Como en el nacimiento de la firma, la apuesta se realiza en un contexto de menor crecimiento de la economía en general. El horizonte de expansión, dijo Domínguez, está traccionado por la reconversión tecnológica de la industria avícola y el desarrollo de la actividad porcina.

   “Hay un salto tecnológico tanto en la producción como en la industria de provisión de equipos, Argentina viene transformando sus plantas a unidades de producción con alta tecnología”, describió.
  La firma se encarga de la ingeniería de la unidad productiva, desde la fabricación de partes, el diseño y la puesta en marcha.

   Indiv trabaja en alianza con firmas italianas y españolas para atender las necesidades de equipamiento de las actividades avícola y porcina. La ubicación geográfica es estratégica, ya que está en el centro del polo de producción de aves y porcinos, que abarca a Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba. El aumento del consumo y el cambio tecnológico impulsan proyectos de inversión en ese terreno.

   Casi 15 años después después de aquella apuesta emprendedora, el mercado cambió. Antes la mayoría de los comederos se importaba, ahora el 95% es argentino. Indiv pelea casi en soledad el mercado de los productos fabricados en el país. La política de administración del comercio exterior les da ventajas.

Ccambio de escenario. El aterrizaje del modelo de la posconvertibilidad tuvo su impacto en el negocio y se resintió el mercado externo. La firma apostó a bajar utilidades para aumentar las exportaciones.
  José Sala, presidente global de Indiv, subrayó que la planta argentina es una de las plantas más competitivas del grupo. “Fue el país donde hicimos el aprendizaje para la internacionalización”, rememoró.
  De hecho, la filial con sede en Rosario es la más grande del grupo a nivel mundial por cantidad de empleados y la número dos en facturación, luego de Estados Unidos.

   Sala ve diez años de crecimiento asegurado en el consumo de proteínas de aves y porcinos. Con esos datos, Indiv tiene en mente invertir en otros países en los que se expande esta producción, como Colombia y Malasia.

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