Martes 04 de Junio de 2013
Hace bastante tiempo que nuestros gobernantes no logran doblegar a estos dos persistentes flagelos de la sociedad, debido entre otras causas a impericia, corrupcion y ultimamente a un asistencialismo de dudoso rédito para el país. Para hacerlo simple: el resultado de lo expresado es que se crean en el país más bocas para ingerir que brazos para generar; o sea que de seguir así siempre tendremos que convivir con la indigencia, el déficit habitacional y el ocio de mucha gente. Al respecto, me permito recordar que el ocio no es neutro, puede ser creativo o puede ser destructivo. Teniendo presente un párrafo del Martín Fierro que dice: “debe trabajar el hombre para ganarse su pan”, y acordándonos de Maquiavelo cuando escribe: “el gobernante debe resolver sus problemas en el tiempo, forma y magnitud que corresponde, pues si los elude, posterga o minimiza, a futuro habrá complicaciones y siempre la solución será más costosa”. Se me ocurre que el comienzo para una solución coherente con la condición humana (imitando a muchos paises poderosos que la han efectuado) es restringir en los centros médicos públicos los partos a dos ó tres por mujer que lo requiera, y permitiendo, obvio, que la que quiera mayor prole lo haga en un instituto privado asumiendo cada una de ellas sus correspondientes gastos. Yo ya sé que la presidente Cristina no coincide conmigo, porque la semana pasada lo dijo taxativamente, pero debería repensarlo porque con los magros logros obtenidos es muy cruel de parte del gobierno seguir insistiendo en poblar las grandes ciudades con seres que irremediablemente vienen al mundo a sufrir carencias.
Nelso Moirín / DNI 6.052.583