Martes 13 de Septiembre de 2011
Se dice que Rosario es una ciudad que tiene un alto nivel cultural. Sin embargo, me sorprende cómo día a día a los jóvenes les resulta indiferente lo que sucede en su propio lugar. Aunque no todos permanecen en una nube. De ambas formas, me llama la atención que dentro de una misma ciudad coexista la indiferencia por un lado, con la cooperación y el interés por tantas actividades y eventos culturales de los que somos y deberíamos ser partícipes, por el otro. Ante un tema que nos toca a todos como es la pobreza (no es necesario ir hasta Africa para ver una mala distribución de la riqueza e indigencia extremas) debemos considerar que ésta influye en la falta de participación del quehacer cultural local por parte de muchos adolescentes que no encuentran modos de insertarse en diversos ámbitos o lo que es peor, ni siquiera presentan curiosidad por consumir y crear bienes culturales. La escuela y los organismos gubernamentales deberían acercarse a la comunidad con proyectos culturales concretos y generar concientización. Porque en definitiva, sólo se ama lo que se conoce.
Florencia Farrugia / DNI. 37.449.321 / (Colegio Adoratrices - 5º Humanidades)