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Independiente, casi condenado

Perdió 2 a 1 frente a River y quedó a un paso de la B Nacional. Descenderá si hoy Argentinos Juniors vence a San Lorenzo.

Lunes 10 de Junio de 2013

Los planetas se alinearon y de la peor manera para Independiente. Es cierto que el Rojo hace tiempo que viene sufriendo con el tema del promedio y un descenso que lo acecha, pero lo de esta fecha fue todo negro. Ya habían ganado San Martín de San Juan y Quilmes (el sábado), por lo que el equipo de Miguel Angel Brindisi debía ganar. Lejos de eso perdió con River y quedó prácticamente con un pie en la B Nacional. De hecho descenderá si hoy Argentinos Juniors vence a San Lorenzo. Fue un 1-2 en el Monumental que puso a River en lo más alto, junto a Newell's, pero que dejó como nota saliente el pésimo momento de Independiente.

Independiente dejó expuesto eso de que las piernas pesan el doble cuando se pelea por mantener la categoría. Jugó un partido con la soga al cuello, sabiendo que no tenía margen de error. Y así le fue. Generó poco y nada en ofensiva y le permitió a River, tal vez con poco, amargarle la tarde con total justicia.

¿Qué le queda hacer al Rojo para zafar? Ganar los dos próximos partidos que quedan (San Lorenzo, de local, y Colón, en Santa Fe) y que tanto Argentinos como San Martín de San Juan no sumen más de un punto. Esto, siempre y cuando el Bicho no gane hoy, ya que si eso sucede Independiente descenderá.

Independiente asumió con cierto compromiso el partido, pero su andar fue muy liviano. Encina, en el primer error grosero que cometió en defensa lo pagó caro. Fue cuando los zagueros dejaron muy libre a Iturbe, quien definió suave contra el palo izquierdo.

A partir de ahí, el desámino fue enorme para el Rojo y lo que apareció fue una clara sensación de historia irreversible.

Desde lo futbolístico pasaba poco y nada, pero el partido que hasta allí se estaba dando beneficaba claramente a River, que aún sin general demasiado peligro se las ingeniaba para mantener a raya a Independiente. Pero aquella corrida de Iturbe que terminó con el zapatazo de Lanzini en el ángulo superior izquierdo de Diego Rodríguez. Era el 2 a 0 que liquidaba el partido, que le ponía fin a las chances del Rojo. Encima comenzaron los disturbios en la tribuna visitante que Laverni decidió pasar por alto (ver aparte).

Ni siquiera el potente remate de Montenegro que achicó la distancia en el marcador ayudó. A esa altura la suerte de Independiente en el partido estaba sentenciada. También parece sentenciada su suerte hacia la B Nacional.

Brindisi no ve un buen final

Miguel Angel Brindisi le hizo frente a la situación, aún sabiendo que sólo un milagro podría hacer que su equipo no descienda. Pero el DT del Rojo intentó bajarle los decibeles a la situación. Es más, recordó lo que vivió River en su momento. “Hace un año y medio en este lugar era una tragedia. Los mismos jugadores volvieron y hoy pelean el campeonato”, dijo el DT, quien no avizora un buen futuro.
“Por supuesto el equipo quedó golpeado porque es una situación difícil, pero el lunes tenemos que volver a trabajar. Lo que viene será una etapa de mucho análisis”, reflexionó Brindisi.

Laverni obvió los incidentes en la tribuna

Cuando Manuel Lanzini marcó el 2 a 0 para River, los hinchas de Independiente rompieron un tejido y comenzaron a arrojar proyectiles hacia los simpatizantes millonarios. El árbitro Saúl Laverni hizo caso omiso a la situación y decidió continuar con el partido. Si lo paraba, nadie podía decirle nada.

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