Indemnizan con u$s 20 millones a una mujer que estuvo cautiva 18 años
El Estado de California deberá pagar por los daños que sufrió la víctima, raptada a los 11 años. Jaycee Dugard, de 30 años en la actualidad, tuvo dos hijas con su captor, de 58 años.

Sábado 03 de Julio de 2010

Jaycee Dugard, quien fue secuestrada en 1991 cuando tenía once años, estuvo cautiva durante 18 años y sufrió abusos de sus secuestradores, recibirá del Estado de California 20 millones de dólares por daños, según aprobó anoche la asamblea estatal.
  Dugard, que en la actualidad tiene 30 años, presentó demandas contra el Estado por negligencia y fracaso en cumplir con sus obligaciones de brindar seguridad a los ciudadanos y por los daños emocionales, informó el diario Los Angeles Times.
  Por el hecho están detenidos Phillip Garrido y su esposa Nancy, acusados de haber mantenido cautiva a Dugard en un escondite en el jardín de su casa en la ciudad de Antioch (una ciudad de cien mil habitantes asentada 70 kilómetros al este de San Francisco) y de haber abusado de ella, quien tiene dos hijas, con quienes vive ahora junto a su madre. Ambos fueron detenidos a mediados de agosto del año pasado.
  Las autoridades estatales acordaron el pago de la indemnización, aunque este paso debe ser aprobado también por el Senado estatal. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, dijo que firmará el texto en cuanto lo reciba.
  Phillip Garrido y su esposa Nancy, que se declararon no culpables, fueron acusados de cargos múltiples por violación, actos lascivos y secuestro con objetivos sexuales contra Dugard, que tenía 11 años cuando fue raptada en la calle, al sur de South Lake Tahoe y ante los ojos de su padrastro.
  Durante ese tiempo, la víctima dio a luz a dos bebés, cuya paternidad correspondería supuestamente a Garrido.
  Desde el arresto de la pareja, las autoridades revelaron que seguían las pesquisas del acusado desde hace años y que éste había sido puesto en libertad bajo fianza hasta en cinco ocasiones. Admitieron asimismo que dejaron pasar oportunidades para reconocer a la desaparecida.

Historia desgraciada. El 11 de junio de 1991, Jaycee Lee Dugard fue raptada en las inmediaciones del lago Tahoe, en Estados Unidos, cuando se dirigía a tomar el ómnibus escolar. Tenía once años. El 27 de agosto de 2009, más de 18 años después, su presunto secuestrador la entregó a la policía en California.
  La mayor parte de este tiempo Jaycee permaneció cautiva en el patio trasero de una casa y tuvo dos hijas supuestamente fruto de la relación forzosa con su secuestrador.
  En 1991, el caso causó un gran revuelo en todo el país, similar al que se produjo tras la desaparición de la niña inglesa Madeleine McCann en Portugal hace un par de años.
  Cerca de 18 años más tarde, y sin que se encontrara ningún rastro de ella, muchos pensaban que Jaycee había muerto.
  “Ahora se descubrió que fue obligada vivir en una caseta escondida en el patio trasero de la casa de Philip Garrido, a quien la policía acusa de haber raptado a la niña y de haber tenido dos hijas con ella. La mayor de ellas tiene ahora 15 años y nació cuando Jaycee tenía sólo 14”, apuntó desde Antioch el reportero de la BBC Rajesh Mirchandani.
  El caso se destapó cuando Philip Garrido intentó entrar en el campus de la Universidad de Berkeley para repartir folletos de información religiosa acompañado por dos niñas, lo que levantó las sospechas de la policía ya que Garrido, que había sido condenado por abusos sexuales y secuestro en 1971, tenía expresamente prohibido relacionarse con menores.
  Citado a declarar, Garrido se presentó en la comisaría acompañado por su esposa. Junto a ellos acudieron dos niñas y otra mujer a la que llamaban “Alissa”.
  Durante el interrogatorio, Garrido desveló la verdadera identidad de “Alissa”, a quien identificó como Jaycee Lee Dugard. Las dos niñas, reconoció, fueron fruto de su relación con ella.
  En estos momentos, tanto Philip Garrido, de 58 años, como su esposa Nancy, de 54, permanecen detenidos.

Nadie quiso ver. Un hecho sorprendente es que, a lo largo de todos estos años, nadie, ni siquiera los funcionarios encargados de supervisar la libertad condicional de Garrido y su entorno al menos una vez por mes, hubieran visto nunca a Jaycee y sus hijas, ni nadie se hubiera percatado de las construcciones ocultas que había en el patio trasero de su casa.
  Según la policía, un auto incautado tras recientes pesquisas, encaja con la descripción que se hizo del vehículo del secuestro 18 años atrás.
  En una entrevista telefónica desde la prisión, concedida al canal de televisión KCRA-TV, el presunto raptor, que no admitió ser autor del secuestro, reconoció que el nacimiento de su primera hija con Jaycee le cambió la vida.
  Algunos de los que mantuvieron contacto con él durante los últimos años aseguraron que era una persona inestable y que en los últimos tiempos había desarrollado fuertes creencias religiosas.
  Garrido planeaba convertirse en un predicador a tiempo completo y fundar su propia “iglesia”.
  La familia de Jaycee recibió la noticia de su reaparición con una mezcla de alegría y horror. “Después de 18 años abandonas la esperanza. Esto es un milagro. 18 años. ¿Cuándo fue la última vez que oyó que alguien recuperó a alguien después de 18 años?”, comentó Carl Probyn, padrastro de Jaycee.
  El 11 de junio de 1991, Probyn fue testigo del secuestro de Jaycee. Este hecho lo convirtió para muchos en el principal sospechoso hasta la reaparición de Jaycee.
  En sus declaraciones sobre la desaparición de la niña, Probyn siempre aseguró que había visto a dos personas llevársela cuando ella se dirigía a la parada del micro escolar cerca del lago Tahoe y que no pudo hacer nada por evitarlo. l