Domingo 12 de Julio de 2009
Los dos policías del Comando Radioeléctrico de la ciudad de Santa Fe que intervinieron en el incidente en el que un joven de 20 años murió tras recibir un balazo declararon que actuaron en cumplimiento del deber y en defensa propia. Así se lo dijeron al juez que lleva adelante la causa por la muerte de Santiago Coronel, quien cayó muerto por un disparo de arma 9 milímetro el sábado 4 de julio en el barrio conocido como La Gran China, en la zona noroeste de la capital provincial.
Los policías, un oficial de 34 años y un suboficial de 27, prestaron declaración indagatoria ante el juez de Instrucción Juan Manuel García Porta acompañados de su abogado defensor, Ricardo Bernardez Varela. Según trascendió, los dos alegaron que actuaron en defensa propia ante una agresión concreta por parte del grupo que al parecer integraba Coronel. Tras el trámite, los uniformados volvieron a su lugar de detención, es decir la sede de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional I.
La autopsia. El juez García Porta, según el portal Notife.com, espera para los próximos días los resultados finales de la autopsia realizada al cuerpo de Coronel para resolver la situación definitiva de los policías. Ese estudio revelará la distancia y trayectoria de la bala que mató al muchacho. También espera la pericia realizada sobre el revólver calibre 38 que supuestamente esgrimía Coronel cuando cayó abatido y que, según familiares del joven, fue plantado por los policías.
El hecho ocurrió cerca de las 4 de la madrugada del sábado pasado en el pasaje Varela al 6000 de la capital provincial. Según indicaron fuentes policiales, una patrulla del Comando Radioeléctrico interceptó el paso de un Renault 12 con tres personas en su interior. Los oficiales a cargo del móvil intentaron identificar a los ocupantes cuando el coche se desplazaba por calle Cafferata. Entonces hubo una breve fuga que culminó cuando los sospechosos abandonaron el auto a la altura de calle Varela.
Allí, entonces, se produjo un intercambio de disparos. Dos de los sospechosos alcanzaron a escapar hacia el este, pero el restante cayó herido de muerte por un disparo que le ingresó en la cabeza, por detrás de una oreja, según describieron los forenses. La policía reportó en su momento que junto al cuerpo de Coronel se halló un revólver calibre 38.