Lunes 16 de Agosto de 2010
En el barrio Villa Urquiza de la ciudad de Buenos Aires acaba de ocurrir una tragedia con tres muertos y once heridos al derrumbarse un gimnasio. Todo apunta a impericia e incumplimientos por parte de
los responsables de una empresa de construcción que en el terreno lindero realizó una excavación. En Rosario no ocurren más desgracias de parecido tenor por obra y gracia de la casualidad. Porque en nuestra ciudad también se incumplen, a la vista de quien quiera observarlo y verificarlo, muchas normativas municipales. Puedo dar pruebas de construcciones que se llevan adelante sin que se respete lo establecido por la ordenanza 8.137, promulgada el 2 de mayo del 2007, que dice en su parte resolutiva que “los responsables de la obra deberán, en un plazo que no exceda los 30 días corridos de la obtención del permiso de edificación, comunicar en forma fehaciente a los vecinos linderos a la misma sobre las características, plazos, modalidades de trabajo y destino de la obra”. Otra legislación obliga a la correspondiente “liquidación por el uso de medianeras” previa a todo trabajo, como asimismo a la colocación de vallas en la calzada con determinadas características e información, colocación de cartel de obra con detalle pormenorizado de profesionales actuantes y datos precisos del proyecto, pasarelas para tránsito seguro de peatones, etcétera. Las señaladas y otras disposiciones son abiertamente obviadas por muchos responsables de edificios que se encuentran en marcha en la ciudad . Con la finalidad de que se cumpla con la ley y evitar lamentos a futuro, insto a las autoridades municipales a comenzar una intensa y rigurosa campaña de control, utilizando complementariamente a las oficinas de Obras Públicas y Planeamiento el accionar de un organismo como la Guardia Urbana Municipal que viene, con la actual conducción, cumpliendo una meritoria y plausible labor.
Elbio Martínez
elbiorosario@gmail.com