Incredulidad e impotencia
Ayer escuché, con una mezcla de incredulidad e impotencia, algunos adelantos del plan de obras y eventos de cara al Bicentenario.

Sábado 30 de Mayo de 2009

Ayer escuché, con una mezcla de incredulidad e impotencia, algunos adelantos del plan de obras y eventos de cara al Bicentenario. ¿Es posible que en esta ciudad donde el transporte público es deficiente y sin miras de mejorar se piense justamente en una estación multimodal? ¿No será más conveniente dotar a la ciudad de un transporte de calidad y con la cantidad de unidades necesarias y luego pensar en la gran estación? Claro, vende más la megaobra que la tranquilidad y seguridad del ciudadano que utiliza los colectivos. Porque, por si alguien está distraído, en los barrios la realidad no es la misma que la del centro. En los barrios no confluyen las líneas brindando al usuario un abanico de posibilidades, en la mayoría de los barrios entran una o dos líneas como mucho con una frecuencia de hasta 40 minutos y por sobre todas las cosas incierta. Siento una vez más que la administración municipal "pone el caballo delante del carro". Al principio dije que sentía impotencia y esto se debe a que sé que la obra se hará, ¿o quien va a oponerse, nuestro Concejo Municipal? Sólo nos queda un recurso, recordar antes de votar.

Nora Molinari

dorregovec@hotmail.com