Incógnitas del caso
Jueves 18 de Diciembre de 2014
Lo primero que llamó la atención a los peritos es que la víctima tenía una pistola calibre 9 milímetros en su mano derecha y a simple vista, presentaba un orificio de bala en la sien izquierda, lo que sería incompatible con un suicidio. Pero como el rostro estaba hinchado y cubierto de sangre no se podía ver claramente el lado derecho del cráneo, de manera que para conocer con precisión las heridas que causaron la muerte habrá que esperar a la autopsia, que se realizará en las próximas horas. El hecho de que el cadáver estuviera boca arriba y en posición longitudinal también sorprende porque no es habitual de una persona que se efectúa un disparo.