Martes 23 de Marzo de 2010
El fiscal de la ciudad bonaerense de Baradero que investiga las muertes de Miguel Portugal y Giuliana Giménez imputó en la causa al inspector de tránsito que manejaba la camioneta municipal y ordenó enviar sus muestras de sangre y orina a La Plata para establecer si en el momento del hecho estaba alcoholizado.
Ayer declararon ante el fiscal de la causa, Marcelo Manso, entre 15 y 20 testigos que, en su mayoría, se inclinaron más por la versión de un accidente de tránsito que, en principio, por la de una persecución.
Los restos de Miguel y Giuliana fueron inhumados ayer a la mañana en Baradero, donde se realizó una nueva y masiva marcha en reclamo de Justicia, luego de la renuncia del funcionario a cargo del área de infracciones de tránsito.
Por su parte, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, dijo sobre la pueblada de anteayer que vio “con claridad, como siempre, las miserias de agitadores políticos que se expresan aprovechando el dolor y la buena fe e indignación de la gente”.
“No voy a parar”. “No voy a parar hasta que se sepa qué pasó. Les juro que no voy a parar”, dijo un apesadumbrado Hugo Portugal, padre de Miguel, tras la inhumación de los restos de los chicos en el cementerio de Baradero, donde se decretó duelo por 72 horas. “Se me fue el gordo, el amor de mi vida”, exclamó llorando Margarita, la madre del chico, al terminar el velatorio en la Escuela Técnica 1 “Batalla de la Vuelta de Obligado”, de Baradero, a la que asistían Giuliana y Miguel. Maximiliano dijo haber sido testigo del episodio y aseguró que “hubo un impacto” y que “no fue accidental”. Sin embargo, una fuente judicial aseguró que la principal versión aportada por la mayoría de los testimonios al fiscal Manso se inclinaron más por la posibilidad de un accidente común que la de una persecución.
En ese mismo sentido se expresó el intendente, Aldo Carossi, quien consideró que la muerte de los chicos fue producto de un accidente de tránsito y no de una persecución.
En tanto, el fiscal Manso ordenó que hoy sean remitidos a los peritos de la Procuración de la Corte bonaerense, en La Plata, las muestras de sangre y orina del inspector Jorge Minucci para determinar si tenía en su cuerpo rastros de alcohol u otras sustancias al momento del hecho. El fiscal Manso imputó, por ahora, sólo a Minucci de doble homicidio culposo ya que, por un lado, aún no acreditó que haya ocurrido otro delito en el que tuviera participación la otra inspectora, Luciana Romero, que iba en la camioneta.
De todos modos, el instructor judicial aún no citó a indagatoria al inspector ya que primero quiere recolectar más pruebas, como resultados de peritajes accidentológicos y testimoniales. (Télam)