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Impulsan un sistema que impide a los conductores circular alcoholizados

El Concejo de Santa Fe aprobó un proyecto para instalarlo en vehículos municipales y de servicios públicos. El dispositivo consta de un alcoholímetro conectado al arranque. Si no se lo sopla o da positivo, el motor no funciona.  

Domingo 22 de Septiembre de 2013

El Concejo Municipal de Santa Fe aprobó en su última sesión una iniciativa para que los vehículos municipales, tanto propios como los de las empresas que prestan servicios concesionados, incorporen un mecanismo que no permita a los conductores circular si están alcoholizados. Se trata del alcolest, un dispositivo por el cual el vehículo no arranca si el conductor no sopla un alcoholímetro y si el test le da positivo.

"Se trata de dotar a los vehículos de dispositivos electrónicos que detectan si el conductor está alcoholizado e impiden que funcione el arranque", explicó el autor de la iniciativa, Roberto Campanella. Y abundó: "A priori se incorporarían a los vehículos que son propiedad del municipio, y después se instalarían progresivamente en todos aquellas unidades afectadas al transporte público de pasajeros en cualquiera de sus sistemas, sean taxis, remises, colectivos o transportes escolares".

El sistema consta de un alcoholímetro con una conexión electrónica al sistema de arranque del móvil. La persona que se disponga a conducir un vehículo con el alcolest (así se llama dispositivo en cuestión) deberá soplar la pipeta para que la máquina analice si consumió alcohol. Si no lo hace, no puede encender el motor, y si da positivo, el vehículo tampoco arranca.

Factibilidad. Los concejales aprobaron un estudio de factibilidad, presentado por Campanella (Partido Justicialista), para analizar la implementación de este dispositivo electrónico, que ya había sido presentado a los parlamentarios y a las autoridades el 28 de junio de este año por Luciano Lussello, su inventor, quien pugna por una ley nacional para su implementación.

En esa ocasión, Lussello explicó que "se trata de un test de alcoholimetría, en donde uno sube a su vehículo y hay un alcoholímetro que si no se sopla, el vehículo no arranca, y si el test da positivo, tampoco. Al soplar hay una pequeña cámara que saca una fotografía para corroborar quién es realmente la persona. El sistema vuelve a pedir sobre la marcha que se realice el control, ya que puede suceder que la persona consuma bebidas alcohólicas dentro del vehículo. Si eso llega a suceder, se encienden unas luces intermitentes para avisar al resto de los conductores y a la policía".

De esta manera, el Ejecutivo estudiará la posibilidad de colocar el mecanismo en los vehículos propios y contratados de la administración municipal y en todos los vehículos afectados o con los que se preste el servicio público de transporte en cualquiera de sus subsistemas.

Incorporación progresiva. Campanella explicó que "se trata de un sistema probado y promovido y que incluso nosotros lo presentamos en el Concejo hace algunos meses. Es un sistema electrónico que va conectado al vehículo, el cual si el conductor está alcoholizado el mismo no arranca". Y subrayó: "Lo que estamos promoviendo con esta norma es la incorporación progresiva en los vehículos propios del municipio y también en aquellos que prestan un servicio público de transporte en cualquiera de sus sectores. Si los condicionamientos que tienen que ver con el costo de la tecnología se comparan con el costo de la vida humana, podemos decir que esto amerita a que avancemos en el estudio y la implementación de este sistema".

De esta manera, la capital provincial podría convertirse en una de las primeras ciudades del país en usar el dispositivo.

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