Domingo 19 de Septiembre de 2010
A medida que servicios cartográficos avanzadísimos como Garmin, Google y MapQuest hacen que ubicarse en una ciudad sea más fácil que nunca, un nuevo movimiento ha revivido el interés en los mapas hechos a mano como una vía para la expresión personal y surge como un movimiento que capta adeptos por miles precisamente en las urbes más tecnologizadas del mundo.
Ingrid Burrington trazó encuentros entre extraños en la ciudad de Nueva York, que aparecieron en la sección de avisos personales llamada “conexiones perdidas” de Craigslist, un sitio de clasificados.
Scott Schuldt usó métodos e instrumentos de antiguos topógrafos para ubicar sus excursiones por el noroeste del Pacífico de Estados Unidos, y los diagramó en la pintoresca y primitiva escala de pasos por pulgada.
Estos mapas y cientos más aparecen en el sitio web de la Asociación de Mapas Trazados a Mano (www.handmaps.org), y en un nuevo libro, “From here to there: A curious collection from the hand drawn Map Association”.
El libro fue compilado por el fundador del grupo, Kris Harzinski. Algunos mapas están dibujados por artistas, mientras que muchos otros fueron hechos por personas cuyas vidas quedan develadas por los recorridos que registran.
“Lo que realmente hacen estos mapas en definitiva es contar una historia sobre un lugar, una historia muy específica, la interpretación o conocimiento individual de un lugar”, dijo Harzinski, un artista y diseñador gráfico de Filadelfia.
Un entretenimiento. Harzinski pertenece a un grupo cada vez más grande de académicos y artistas interesados en el uso de mapas para la expresión o el entretenimiento, mucho más allá del tradicional rol direccional que está siendo rápidamente sustituido por los sistemas de posicionamiento satelital global (GPS) y mapas online.
Algunos de los mapas forman parte de la exposición que se inaugura pasado mañana en la Pratt Manhattan Gallery en Nueva York.
“Ha habido un verdadero aumento repentino del interés de artistas contemporáneos en el uso de los conceptos de la cartografía en su obra”, dijo Katherine Harmon, curadora de la muestra de Pratt y autora de dos libros sobre el uso expresivo de los mapas.
Harmon dijo que el movimiento ha estado latente desde finales de la década de 1960, cuando el pintor Jasper Johns creó un mapa difuminado y brillante de Estados Unidos, y ha adquirido un rápido impulso en los últimos años.
La autora cree que hay un “instinto cartográfico” humano, pero reconoce que la idea es puesta en duda por muchos expertos en el tema.
Schuldt, un artista de Seattle y ex ingeniero de Boeing, realiza mapas para conectarse más profundamente con el mundo que lo rodea.
“Hacer mapas me fuerza a estar más consciente. El concepto ahora mismo es encontrar el modo de comunicar el valor y el concepto de saber dónde estas, en contraposición a saber cuál es tu ubicación”, dijo.
Las dos contribuciones de Schuldt a la asociación están hechas con mediciones a mano en los parques Discovery y Volunteer de Seattle.
También utilizó el mapa de la ruta de recolección de bayas de una familia de colonos de Washington como el tema para una obra con abalorios bordados, terminada con un estuche para mapas de cobre hecho a mano.
El neoyorquino Matthew Rodriguez, un profesional del mercadeo con una firma de videojuegos y autor de un blog, realizaba frecuentemente bosquejos de mapas para ubicarse en su barrio, el East Village.
Algunos mapas de la colección de Harzinski son ficticios. Shane Watt, por ejemplo, dibujó un mapa de “Empatheia”, una megalópolis con porciones tomadas de grandes ciudades del mundo. El tema del mapa es una ciudad industrial militar del futuro, con un complejo de granjas Wal-Mart, una ruta Hamas y un State Security Center.
Otros mapas son intensamente personales, como el mapa del neoyorquino John Hutchinson de su trayecto desde Manhattan a Brooklyn el 11 de septiembre de 2001, con anotaciones realizadas mientras observaba las torres gemelas quemarse, o el “Mapa recordado del mundo de mi niñez” de Chris Collier en South Cambridgeshire, Inglaterra.
Otros mapas cuentan historias. Una pareja alemana envió un mapa de una casa donde se había hospedado, hallado escalofriantemente en archivos que la policía secreta Stasi de Alemania Oriental tenía sobre ellos.
Harzinski prefiere los mapas que revelen la visión del mundo de su creador.
El primer mapa que recolectó, un mapa de Estados Unidos de alguien de Dakota del Norte, dibujado en Glasgow, Escocia, en el 2000, muestra la región norcentral de Estados Unidos bien lograda. Pero las líneas interestatales se vuelven imprecisas a medida que se alejan de su lugar de origen.
Los fanáticos de los mapas dibujados a mano están yendo contra la corriente. Y están cada vez más convencidos. l