Viernes 20 de Mayo de 2011
El jueves 12 de mayo mi hijo de cuatro años fue víctima de discriminación en un club ubicado en Catamarca 1241 simplemente por no saber nadar. Asistimos a la segunda clase del curso de natación de tres a cinco años a cargo de la profesora Daniela. Como mi hijo no sabía nadar ni meter la cabeza debajo del agua, la profesora lo dejó de lado durante toda la clase, no lo integró al grupo, lo dejó solito. Al finalizar la profesora me dijo que el niño no podía seguir en el curso de natación. ¿Acaso para ir a aprender se debe tener conocimiento previo? Qué paradoja, iba para aprender y como no sabía lo dejaron de lado. Lo discriminaron en una institución que fomenta valores de solidaridad, compromiso, inclusión con especial énfasis en el involucramiento real de los jóvenes y sus comunidades. Además procura compartir el ideal cristiano en la construcción de una comunidad humana, con justicia y amor, paz y reconciliación, a fin de lograr la plenitud de la vida en armonía para toda la creación. ¿De qué plenitud me hablan? Cuando no dejan que un niño aprenda y progrese, condicionen su evolución. Fue indignante, como madre sentí mucha impotencia y tristeza. ¿Cómo le explico a mi niño que no va a ir más a ese lugar simplemente por no saber y por que hay personas al frente que no tienen la capacidad de enseñar?
Alicia Arevalo,
DNI 27.034.807