¿Importa la seguridad vial?
 El 17 de abril del año pasado, gracias a la recepción de la diversidad de opiniones de este diario, pude transmitir y hoy reiterar a la comunidad santafesina el riesgo de vida que significa transitar junto a mis seres queridos los 12 kilómetros de restos de pavimento, unido por pozos y ausencia de señales, de la Ruta Provincial 91 (tramo La Ribera-Serodino)...

Viernes 11 de Julio de 2014

El 17 de abril del año pasado, gracias a la recepción de la diversidad de opiniones de este diario, pude transmitir y hoy reiterar a la comunidad santafesina el riesgo de vida que significa transitar junto a mis seres queridos los 12 kilómetros de restos de pavimento, unido por pozos y ausencia de señales, de la Ruta Provincial 91 (tramo La Ribera-Serodino), donde circulan diez mil camiones por día rumbo a las terminales portuarias. Desde el 2011 vengo reclamando oficialmente la reconstrucción de la misma. Eso generó el expediente Nº 16101-0130841-2. El 17 de mayo de 2011, la jefatura zona VI de Vialidad me informa que las tareas de bacheo son insuficientes para garantizar la seguridad vial dado el intenso tránsito, por lo tanto ha solicitado su reconstrucción. En la misma fecha de 2011, el subadministrador me indica que la Dirección Provincial de Vialidad ha concluido el proyecto ejecutivo de reconstrucción que incluye el nuevo puente. Hoy, como es habitual, las promesas de los funcionarios siguen incumplidas; de lo que no se olvidaron es de, un tiempo antes de cada acto eleccionario, enviar una cuadrilla con escaso material para que los operarios terminasen tapando los pozos con tierra. Luego, una segunda cuadrilla calzó con tierra la banquina, esto hizo aún más peligrosa la transitabilidad, dado que los camiones utilizaron la misma para circular de a dos por la misma mano, es decir que en la rica y productiva provincia de Santa Fe, por la inoperancia e incoherencia de los funcionarios, lograron el milagro de transformar una ruta destruida en una autopista de tierra y los ciudadanos tratando de no terminar nuestras vidas en el radiador de un camión. Pero el colmo de la incoherencia se da al salir de la 91 y tomar la autopista rumbo a Rosario. Al llegar a circunvalación instalaron un puesto de seguridad vial, con una importante dotación de personal y vehículos, después de destruir cubiertas, llantas, amortiguadores, tren delantero, etc., en la 91, estos funcionarios te solicitan la revisación técnica vehicular (RTV). ¿Esto es serio?, señor gobernador. Señores funcionarios, ser honesto es una cualidad importante, pero insuficiente. La mentira, la incapacidad, la irresponsabilidad y la incoherencia cobra vidas humanas. Hacer de la gestión pública un medio de vida no solo para él, sino para parientes y amigos, muchos de los cuales carecen de la idoneidad para el cargo, dañan la vida y la credibilidad de los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos.

Juan Carlos Robledo
DNI 6.049.732