Implantaron a una mujer un cráneo de plástico hecho en impresora 3D
Una mujer holandesa de 22 años recibió un implante completo de un cráneo hecho con un plástico compatible con su organismo, hecho en una impresora en 3D. La paciente, aquejada de...

Viernes 28 de Marzo de 2014

Una mujer holandesa de 22 años recibió un implante completo de un cráneo hecho con un plástico compatible con su organismo, hecho en una impresora en 3D. La paciente, aquejada de una dolencia que había añadido cinco centímetros de grosor a los huesos de su cabeza, fue operada en el Hospital Universitario de Utrecht (centro de Holanda).

Según el neurocirujano que dirigió la cirugía, Bon Verweij, el cerebro de la paciente estaba en peligro debido a la presión, y por eso se decidió reemplazar toda la caja ósea. La intervención se produjo hace tres meses, pero se ha esperado a que la mujer estuviese recuperada para anunciarla. Según el centro, ha sido la primera de su clase en el mundo.

"La mujer tenía problemas de coordinación, grandes dolores y sus facciones empezaban a deformarse. Que perdiera otras funciones cerebrales era cuestión de tiempo, por eso hemos sido radicales", dijo el especialista, que permaneció durante 23 horas con su equipo en el quirófano. En estos momentos, la cara de la afectada es la de antes y ha recuperado la visión por completo. Incluso ha regresado al trabajo sin novedad.

Hasta la fecha, los implantes craneales procedentes de impresoras en 3D eran parciales y de carácter temporal. Los polímeros biomédicos (macromoléculas presentes en los seres vivos añadidas a materiales sintéticos compatibles con el ser humano) utilizados para la reconstrucción del hueso, sustituían al titanio y acero inoxidable. Estos últimos requieren ajustes sobre la mesa de operaciones. La tecnología en 3D, por el contrario, se hace a medida mediante los modelos gráficos extraídos de resonancias magnéticas de la cabeza del afectado. En 2013, un hospital de Long Island (Estados Unidos) efectuó el primer implante parcial de cráneo en el país.

En Utrecht, los médicos señalan que el plástico usado por ellos servirá también para pacientes accidentados o con tumores.