Domingo 19 de Septiembre de 2010
Creo que la mayoría coincide con la carta tan brillante de Pocho Mainieri (13/09) cuando le contesta a Hernán Kruse, diciendo: "Me provocó arcadas y estupor ver tanta ignorancia y sumisión al poder". Pero la nueva carta, y como "destacada" de Kruse, con fecha 12/09, fue sin duda el colmo al grotesco, al decir que Cristina es la mejor presidenta de la historia. Señor Kruse: sus palabras son una falta de respeto a la mayoría del pueblo argentino y una gravísima burla cínica, indirectamente un desprecio a casi cinco millones de jubilados que su mejor presidente, al robarle sus dineros, les quitó sus derechos humanos, sometiéndolos a una vida de intensas penurias y condenándolos a una muerte prematura. Todo esto lo explica con claridad el jubilado Mainieri, quien sólo se olvidó de hablar sobre los escandalosos y fraudulentos negociados con Venezuela, con las oligarquías multinacionales mineras, petroleras, exportadoras, ferroviarias y de los juegos; de los oscuros negociados con los carteles de la droga que pagaron su campaña política y ni hablar de la compra de gobernadores, legisladores (ver reportaje a la senadora Negre de Alonso, La Capital, 13/09); de los negociados con la AFA y sus barras bravas, subsidios a los matones de Moreno, Aníbal Fernández y compañía. También del desprecio a la democracia y a la República, la intención de destruir la libertad de expresión, etcétera. Kruse, sin duda, se "destaca" por defender al gobierno más nefasto y corrupto de todos los tiempos y tendrá que pedirle disculpas, pues están ofendiendo a los millones de de jubilados condenados a la miseria más indigna.
Juan Bressan
LE: 6347664
N de la R: el lector Hernán Kruse había escrito, entre otras cosas, que la presidenta Cristina Fernández, con la asignación universal por hijo, hizo posible que millones de familias argentinas excluidas por el neoliberalismo estén ahora en condiciones de ingresar al mundo de la civilización y que gracias a ese dinero que reciben mensualmente, la educación y la salud están ahora al alcance de su mano.