¡Qué linda que estaba Rosario!
Se acabó aquel eslogan que ponderaba la belleza de la ciudad. Invito a caminar por Presidente Roca al 800, vereda números impares, hacer un inventario de los baches que tiene y de los árboles muertos.  

Sábado 24 de Enero de 2009

Se acabó aquel eslogan que ponderaba la belleza de la ciudad. Invito a caminar por Presidente Roca al 800, vereda números impares, hacer un inventario de los baches que tiene y de los árboles muertos. Luego vayan por plaza Pringles donde las emblemáticas pancartas de antaño, ahora sirven para la fijación de afiches de todo tipo y color; donde los bancos están sucios y rotos, y el césped, bien gracias. ¿Volverá la ciudad a ser lo que era, ahora que la TGI se ha incrementado despiadadamente?

Enrique Pedro Calderini

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