¡Llamando al 114!
 Desde hace unos años en San José de la Esquina parece que comunicarse desde los teléfonos fijos de las casas de familia y comercios es una utopía. Desde postes caídos sobre tapiales, a punto de derrumbarse...

Sábado 29 de Enero de 2011

Desde hace unos años en San José de la Esquina parece que comunicarse desde los teléfonos fijos de las casas de familia y comercios es una utopía. Desde postes caídos sobre tapiales, a punto de derrumbarse sobre viviendas, cables cortados, cajas sin lugar para nuevas líneas, cajas que les falta la tapa, y con una leve llovizna se sulfatan, hasta ruidos en las comunicaciones, son algunos de los “pequeños” inconvenientes que nos encontramos los sanjosesinos. Algunos otros “insignificantes” detalles, facturas que llegan con planes no contratados; y otros que sí contratamos, pero que la mayoría de las veces, con tal de vendernos servicios, no los explican como corresponde y terminamos pagando más con ese “beneficio” que sin tenerlo. ¿Cúal es el primer paso para el reclamo? Llamar al 114. Ingrese el número con la característica, por ejemplo. Si es Rosario, si es Córdoba, si habla del mismo aparato, si es el titular, falta que nos pidan el ADN. Pero esto no termina aquí, recién empieza la osadía, para poder decirle a la “empresa” solamente que nuestro teléfono no funciona, y por fin una señorita o señor nos atiende. La voz se escucha muy lejana. Entonces como creemos que se cortó la comunicación, empezamos nuevamente desde el primer paso. Muy bien, si es que la voz de la persona que nos atiende, que dicho sea de paso nos dicen tan rápido su nombre, no quiero pensar que es para que no lo entendamos, comienza el siguiente cuestionario, saber: número de línea, nombre y apellido de quien viene la factura, ¿es usted el titular?, ¿está hablando de la misma línea que reclama?, ¿cuál es su consulta? Se supone que si estoy llamando al 114 es porque no funciona mi línea. Igualmente le respondemos, verifican la línea desde el “sistema”, pero escuchamos la misma voz que nos dice “en este momento estamos con inconvenientes en nuestro sistema, tenga a bien comunicarse en otro momento”. Pero ojo, si tenemos suerte y los astros están alineados nos dan el número de reclamo, que entre tantos ceros y letras "o" (de oso) nunca se entienden. Este número de reclamo tiene validez por unos pocos días, o sea, que si no lo arreglan, hay que empezar por el principio y volver a esperar. Esto no garantiza que si lo arreglan, que éste sea definitivo. Puede suceder que antes de la semana de “arreglado” nos quedemos sin servicio nuevamente, o bien, que nunca te enteraste que te lo arreglaron y te quedás esperando que alguien golpee tu puerta para solucionarte el problema. Algo más para tener en cuenta. Cuidado porque si el inconveniente lo tiene el aparato telefónico, en la próxima factura te cobran $50, porque fueron a tu domicilio y les hiciste “perder” su valioso tiempo. ¡Ah! Y estoy narrando los que nos pasa a los que tenemos una edad en la que podemos hacer estos trámites. Imagínense a los pobres jubilados, a los que no escuchan bien, a los que están imposibilitados en sus casas, que no tienen algún vecino que les preste el teléfono para estar colgados más de una hora por día escuchando la “musiquita” llamando al 114. Algún día dejará de ser una utopía, para ser una realidad.

DNI 23.098.638