Lunes 03 de Mayo de 2010
Quisiera pensar que fue incapacidad únicamente, pero no me cierra esa idea en mi cabeza ni en la de todos los centralistas. Porque el daño que usted, doctor Daniel Horacio Uzandizaga, le hizo al fútbol de Rosario Central no podría ser pergeñado por ninguna persona en sus cabales. Sólo alguien muy alejado de la realidad, alguien con alucinaciones y que no vive el fútbol por prescripción médica, no acompaña al plantel y le falta el respeto a todos los asociados y simpatizantes fantaseando con campeonatos y refuerzos que nunca llegaron (más allá de su imaginación), podría haber sumido a Rosario Central en esta triste realidad. Usandizaga, creo que Central no se merecía esto, creo que ningún centralista ni a propósito lo podría haber hecho peor. Si le queda algo de azul y amarillo dentro de su corazón acompañe al equipo hasta el final, sea cual fuera el mismo. Queremos ver a nuestro presidente en la cancha, en la Asociacion del Fútbol Argentino, en los vestuarios. ¡No queremos a nuestro presidente en Sudáfrica! Allí van invitados los popes del fútbol. Le digo esto porque aún no se dio cuenta qué tipo de institución preside. ¡Central es un club de fútbol! ¡Sí, un gran club de fútbol!. Ese futbol que usted decidió ignorar desde que asumió. No tengo ninguna animosidad contra su persona, pero estoy muy mal, creo que no nos merecíamos esta triste y vergonzosa realidad.
Ricardo Valle, ricardovalle1954@hotmail.com