Martes 05 de Marzo de 2013
Nuestro país cuenta con más de cuatro mil glaciares, según un estudio del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, que entregó el primer informe a la Secretaría de Medio Ambiente.
Apartir de lo que solicita la ley de glaciares, el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), del Conicet, presentó a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (Sayds) los primeros informes correspondientes al inventario.
Se trata del primer informe del Inventario Nacional de Glaciares, y hasta el momento se relevaron cuerpos de hielo en algunas de las once provincias estudiadas.
Allí se identificaron más de cuatro mil glaciares que cubren un área superior a los 3.700 kilómetros cuadrados, más de 17 veces el tamaño de la ciudad de Buenos Aires. Además, se presentaron a la Secretaría que conduce Juan José Mussi los datos finales de seis subcuencas hidrográficas, donde todavía se están haciendo relevamientos más detallados.
Así lo informaron desde la secretaría, desde donde precisaron el contenido de este documento, titulado "Fundamentos y Cronograma de Ejecución del Inventario Nacional de Glaciares y Ambiente Periglacial".
El objetivo de este relevamiento, según consta en el escrito, es "identificar, caracterización y monitoreo de todos los glaciares y crioformas que actúan como reservas hídricas estratégicas en la República Argentina, establecer los factores ambientales que regulan su comportamiento, y determinar la significancia hidrológica de estos cuerpos de hielo a la escorrentía (vertiente de agua) andina. Algunos de los más de cuatro mil cuerpos de hielo a los que hace referencia el informe se registraron en distintas subcuencas de las provincias de Mendoza, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Un gran paso. Por su parte, Ricardo Villalba, investigador principal del Conicet y director del Ianigla, explicó: "Este inventario es un gran paso para las ciencias de la criósfera 1397059140ambientes fríos1397059140 en Argentina. Es la primera vez que se cuenta con una información tan detallada para muchas zonas de la cordillera y esto nos va a permitir conocer mejor este recurso estratégico y elaborar una perspectiva a largo plazo para monitorear los fenómenos que ocurren en esas áreas".
El inventario se realiza en dos etapas: la delimitación en el laboratorio de las áreas cubiertas por los glaciares; y el control de campo. Para la primera, los investigadores usan imágenes satelitales provistas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y organismos internacionales. En la segunda, se seleccionan algunas zonas para corroborar los resultados obtenidos en laboratorio y hacer un control.
Datos confiables
Los primeros resultados mostraron que el porcentaje de error de la primera etapa del estudio fue menor al 3 por ciento.