Jueves 01 de Octubre de 2009
Si a alguien se le ocurriera tildar de mamarracho al gobierno de Daniel Scioli no estaría para nada alejado de la realidad. Lo que acaba de hacer con su famoso impuestazo para luego de aprobada la ley llamar a consensuar no hace más que confirmar que como gobernador es un excelente piloto de lanchas. Pero no toda la culpa es de él sino también de los legisladores que son funcionales al Poder Ejecutivo provincial, y no sería de extrañar a sus propios intereses. No sé si corresponde ser juzgados por traición a la patria, pero sí que los habitantes de la provincia de Buenos Aires los juzguen moralmente por traidores a la fe y confianza depositados en ellos al momento de ser elegidos. Recuerden esto al momento de las elecciones de 2011.
Santiago R. Heredia Gayán,
srherediagayan@hotmail.com