Idas y vueltas del oscuro día de un pibe chorro
Juan Domingo tiene 17 años y ya cuenta en su haber con seis registros de ingreso a la policía rosarina. Su vida nunca ha sido cómoda. La falta de contención familiar y la ausencia del Estado en su protección, quizás hayan colaborado para que el delinquir sea algo común en su vida. Tan es así, que el miércoles a la mañana lo detuvieron por un robo, la Justicia dispuso que vuelva a su casa bajo arresto domiciliario y horas más tarde...

Viernes 06 de Noviembre de 2009

Juan Domingo tiene 17 años y ya cuenta en su haber con seis registros de ingreso a la policía rosarina. Su vida nunca ha sido cómoda. La falta de contención familiar y la ausencia del Estado en su protección, quizás hayan colaborado para que el delinquir sea algo común en su vida. Tan es así, que el miércoles a la mañana lo detuvieron por un robo, la Justicia dispuso que vuelva a su casa bajo arresto domiciliario y horas más tarde se escapó del control de su madre y con un cómplice asaltó a un ciclista. Volvió a caer preso y ahora está alojado en el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (Irar).

El trajinar de Juan Domingo empezó a las 3 del miércoles cuando a punta de revólver asaltó a un joven de su misma edad muy cerca de su casa y le robó el celular, las zapatillas y una campera. La víctima denunció lo ocurrido en la seccional 33ª y los policías lo apresaron poco después. Tenía en su poder un revólver calibre 32.

Al tomar intervención el juzgado de Menores número 4, la secretaria Cristina Herrera (ya que el juzgado está vacante desde el fallecimiento de su titular) ordenó el arresto domiciliario del menor por 48 horas y su madre se comprometió a contenerlo dentro del humilde hogar en el cual viven, en Alsina al 5200.

Juan llegó a su casa poco después de las 14, descansó un rato y luego desapareció. Su mamá ya no supo nada más de él hasta que volvieron a llamarla del juzgado. Es que alrededor de las 16.30, el pibe intentó asaltar a un ciclista en compañía de un cómplice identificado luego como Walter Francisco, de 15 años. Los dos chicos le sacaron al hombre 30 pesos pero el hecho fue visto por dos policías que patrullaban la zona en "un auto oficial sin identificación".

Tiroteo. Los chicos empezaron a correr y detrás de ellos lo hicieron los policías. "Juan Domingo disparó contra los agentes y estos debieron repeler la agresión", dijeron las fuentes. Finalmente, el pibe volvió a ser detenido. Esta vez tenía un revólver calibre 38. En esta ocasión, la secretaria del juzgado de Menores dispuso que sea enviado al Irar.

"Cuando intervinimos a la mañana decidimos mandarlo a la casa porque en los antecedentes que tenía (seis tentativas de robos) no registraba portación de armas", dijo la funcionaria judicial. "A la mañana no hubo una detención, sino que se le impuso arresto domiciliario por 48 horas bajo la responsabilidad de su progenitora. En esa condición se entregó al menor, lo que pasa es que después escapó de su casa y cometió otro hecho y con arma", agregó la secretaria judicial.