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Iba en una moto que embistió a una mujer: ambos murieron

El martes pasado, en Gutiérrez e Hipócrates, dos jóvenes circulaban a gran velocidad en una Yamaha 1000. El que viajaba como acompañante falleció.

Jueves 31 de Enero de 2013

"Soy enfermera y siempre que hay algún accidente en esta zona me asomo para ver si se puede ayudar. Pero nunca vi algo parecido a lo que le pasó a La Varela". La vecina de Gutiérrez y Serrano se refería así a lo que le ocurrió a una mujer de 74 años que tenía como costumbre jugarse unos pesos a la quiniela y el martes a la noche, cuando cruzaba la calle después de apostar a los números de la suerte, fue atropellada por dos jóvenes que circulaban en una moto Yamaha 1000 R1.

El impacto del rodado de dos toneladas que circulaba por calle Gutiérrez a unos 200 kilómetros por hora contra la mujer fue letal. Su cuerpo fue parcialmente lacerado. Pero La Varela, tal como sus vecinos conocían a Adelina Narcisa Arrieta, no fue la única que perdió la vida por el terrible golpe. Un joven de 22 años que acompañaba al conductor de la moto voló por el aire, cayó contra el pavimento y murió en el lugar. Se llamaba Guido Núñez y tenía un nombre en la calle como escruchante, como se les llama a quienes roban en domicilios cuando sus residentes están ausentes.

La moto, un vehículo cuyo precio cero kilómetro es de 240 mil pesos, se arrastró sobre el asfalto y terminó su desenfrenada carrera contra el portón de una casa, casi a la altura de calle Hipócrates. "¡Hijo de puta, mirá lo que hiciste!", le gritó un vecino y testigo al conductor de la moto, que se levantó tambaleante. "Cuando al pibe le cayó la ficha salió corriendo hacia el Fonavi. Así como estaba, rengueando. Anoche decían que lo habían agarrado, ahora parece que no fue así", relató una joven comerciante de la zona.

Una doña de Saladillo. La Varela era una vecina de toda la vida en los confines del Fonavi de Gutiérrez y el barrio Saladillo. Vivía con un nieto en la esquina de Esteban de Luca y Serrano. En la vereda de su casa luce un parrillero.

Arrieta era viuda y madre de tres hijos, uno de ellos empleado policial. Jubilada, la mujer había improvisado en su casa un quiosco donde principalmente se vendían bebidas. Tenía como hábito jugar a la quiniela y sus vecinos solían verla caminar desde su casa hasta la agencia de Gutiérrez y Cucha Cucha, frente a los monoblock.

"Era un relojito. Pasaba para jugar a las cuatro quinielas, la veías a la mañana, al mediodía, a la tarde y a la nochecita. Y era ganadora", la recordaba ayer un hombre. "Era una buena vecina. Pasaba por esta vereda y nos decía: «¡Ah! Que buena sombra que tiene usted»", rememoró mientras tomaba y convidaba unos mates.

Sobresaltos. El martes a la tardecita hubo dos hechos que sobresaltaron a los vecinos de esta zona de Saladillo (ver aparte). Uno fue poco antes de las 19, la farmacia ubicada en Anchorena y Castro Barros fue asaltada por dos hombres armados que escaparon en una moto de baja cilindrada (se presume que una Guerrero 110).

El otro fue cerca de las 20.45, cuando circulaban por calle Gutiérrez dos muchachos en la moto Yamaha 1000 R1 negra que Guido Núñez había comprado esta misma semana. Según páginas especializadas, esta máquina puede alcanzar una velocidad de 297 kilómetros por hora y es similar a las que utiliza el equipo oficial Yamaha en los campeonatos de MotoGP (compatible en motos con la Fórmula 1) y el Super Bike.

Mientras la Yamaha negra en la que Núñez iba como acompañante devoraba pavimento, La Varela se preparaba a cruzar Gutiérrez a la altura de Río Dulce. Una cuadra mal iluminada en la que, además de la agencia de quiniela, hay una carnicería, una pollería, una ferretería y un par de quioscos. Por el intenso calor y la cantidad de comercios, la calle era un hervidero.

"No sabe el ruido que hacía esa moto. Parecía que era un avión. Venían a todo lo que daba. Una verdadera locura", relató una doña. Todo pasó en un segundo: La Varela cruzó y no alcanzó a llegar a la mitad de la calle. La Yamaha la impactó de lleno. "El estallido fue terrible. Fue un sonido que no me lo voy a olvidar más. Anoche no pude dormir", explicaba ayer a la mañana una comerciante.

El impacto sobre la mujer de aproximadamente 1,60 metro de altura y unos 70 kilos fue mortal. La moto se descontroló y un efecto catapulta hizo volar por el aire a Núñez. El pibe cayó pesadamente sobre el pavimento, a unos 40 metros de donde yacía agonizante la mujer, apenas pasando el cruce de Gutiérrez con Serrano.

Cuentan los vecinos que el motor de la Yamaha quedó clavado en 14 mil revoluciones. "Vi el velocímetro estancado en 200 kilómetros por hora", aseguró una mujer que asistió a la anciana y al pibe. "Ella estaba muy mal. Tenía mutilaciones importantes y estallido de cráneo. El chico murió en ese lugar. Cuando llegó la hija de la mujer, quise atajarla porque el cuadro era terrible. Decí que le pedí a mi nuera que me diera una toalla para taparla porque estaba destrozada", indicó una vecina. El que manejaba la moto huyó del lugar.

Raro. Varios vecinos comentaron que la moto era escoltada o perseguida por un Volkswagen negro. "La moto venía a los pedos y el auto venía a la misma velocidad siguiéndola. Si lo perseguían o lo acompañaban no lo puedo asegurar. Lo que sí es que todo el mundo vio el auto negro", dijo una vecina, y agregó: "El barrio está muy raro con esto de que mataron a este pibe el domingo (en alusión a Lucas Espina, acribillado en Pavón y Santa Rosa de Lima, a cuatro cuadras y media) y las venganzas. Después del accidente la zona se llenó de motos y gente que no es del barrio. También había cualquier cantidad de autos con vidrios polarizados".

Adelina Narcisa Arrieta, La Varela para sus vecinos, fue velada en Villa Gobernador Gálvez. Guido Núñez, en su casa de Esmeralda al 4000. El caso es investigado por efectivos de la comisaría 11ª.

Dos hechos relacionados por error

Ayer a la mañana circuló la versión de que quienes iban en la Yamaha 1000 venían de asaltar una farmacia en Anchorena y Castro Barros, pero la información resultó ser falsa. "La descripción de quienes robaron la farmacia y la moto en la que huyeron no tiene nada que ver con la fisonomía de Núñez y la Yamaha 1000. No sé de dónde sacaron que eran los mismos. Además Núñez era un escruchante", dijo un vocero policial, y agregó que el pasado 10 de enero "la comisaría 2ª le allanó el departamento que alquilaba en 3 de Febrero y Oroño por una investigación por escruches en el centro, pero no estaba".

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