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Iba a la escuela y terminó viviendo una pesadilla a manos de un ladrón

Tiene 12 años y ayer a la mañana lo asaltó un joven que lo obligó a ir en taxi hasta su casa. Al final pudo zafar y el maleante fue preso.

Viernes 09 de Mayo de 2014

Una pesadilla con final feliz. Un chico de 12 años fue raptado ayer a la mañana por un ladrón que, luego de asaltarlo camino a una escuela del macrocentro, lo obligó a subir a un taxi para llevarlo hasta su casa del barrio Bella Vista. Una vez allí, bajo amenazas de matarlo con un arma que nunca exhibió y mientras el padrastro del niño dormía, cargó tres bolsos con objetos de valor.

Sin embargo, en vez de darse a la fuga el delincuente decidió salir de la vivienda junto con el chico, que luego de transitar una cuadra avistó a un policía, logró escapar y explicar lo que estaba pasando. El ladrón intentó huir pero el uniformado lo apresó tras correrlo unas cuadras.

En la calle. La odisea que Yamil jamás olvidará comenzó ayer a las 7.07. Minutos antes se había bajado del colectivo que justo ayer no lo dejó en la esquina del Politécnico, donde cursa primer año, sino a unas cuadras ya que "había una calle rota".

Cuando caminaba hacia la escuela pasó por la plaza de Colón y Zeballos y un "flaquito vestido con jeans, un buzo y una gorrita celeste" le preguntó la hora."Se la dije y seguí caminando. Pero noté que me seguía y en un momento se me acercó. Me dijo que tenía «un fierro» y que si no le hacía caso me iba a matar. Me pidió el celular, el reloj, la plata (25 pesos para el almuerzo), todo. Me preguntó si tenía una notebook en la mochila y le dije que no, sólo llevaba libros. Y me dijo que si le estaba mintiendo me iba a matar. Pero le mostré lo que llevaba. Entonces me dijo «bueno, vamos» y empezamos a caminar", contó Yamil a este diario la tarde de ayer.

El ladrón le preguntó al niño dónde vivía y quién estaba en su casa. El chico le dijo que su mamá estaba trabajando y no sabía si el marido de ella estaba o no porque "trabaja con turnos rotativos". Luego de caminar unas cinco cuadras bajo amenazas, el ladrón decidió tomar un taxi.-

"Me dijo que le diera la dirección al taxista y durante el viaje hablaba como si fuéramos amigos. Me decía que íbamos a ir a desayunar, cosas así. Cuando bajamos, antes de entrar a mi casa me dijo que si había alguien yo tenía que decir que éramos amigos. Y que si decía algo, o despertaba a alguien, nos iba a matar a todos".

Bolsos. Una vez en la casa de Constitución y Pasco, el chico abrió la puerta "lo más silencioso que pude". En pocos minutos, el ladrón cargó en bolsos y mochilas de la familia los objetos de valor que encontraba: una notebook, una consola de juegos, un equipo de música y un chanchito alcancía con 350 pesos en monedas que Yamil ahorra. También se llevó una mochila que Varinia, la madre del chico, utiliza para cursar una carrera terciaria. "No sé por qué se quiso llevar esa mochila que tenía sólo carpetas", se preguntó el pibe, y agregó: "Por suerte no vio la Play".

El chico pensó que el mal trago había terminado. Pero el ladrón le dijo que lo acompañara. Yamil llevaba una mochila con parte del botín y el joven dos bolsos. Caminando por Pasco, hacia San Nicolás, el chico vio a un policía uniformado que esperaba el colectivo en la esquina. El ladrón también lo advirtió.

"Me dijo «vamos a doblar acá». Entonces, cuando él dobló yo solté el bolso, crucé la calle corriendo y le dije al policía que ese tipo me había secuestrado y que me había hecho ir a mi casa para robar".

"Compañeros". Según recordó Yamil, el ladrón se quedó atónito viendo cómo el uniformado cruzaba la calle. "Se ve que le sorprendió que yo hiciera eso. El policía se le acercó y le preguntó qué pasaba. El tipo le contestó «no sé qué le pasa, se volvió loco, si ayer estábamos tomando una coca lo más bien». Yo insistía que no lo conocía y entonces él respondió que éramos compañeros de la facultad. Incluso mostró la mochila con las carpetas de mi mamá. Para refutarle eso saqué una carpeta para mostrarle de quién eran los trabajos. Y cuando el policía comenzó a mirar el ladrón se las tomó", dijo Yamil.

"El policía lo corrió —agregó— y yo me quedé ahí clavado cuidando las cosas. Unos diez minutos después el policía volvió con el tipo esposado. Enseguida llegó una patrulla y fuimos todos a la comisaría".

Fuentes policiales identificaron al ladrón como Franco F., de 21 años y varios antecedentes delictivos. Agregaron que fue apresado en pasaje Gordillo e Iriondo por un efectivo de la Brigada Motorizada. Según aseguraron, no llevaba armas y quedó detenido en la seccional 13ª.

"Nos dijeron que el policía estaba esperando el colectivo para ir a hacer adicionales. Pero parece que había perdido dos ómnibus, por eso estaba ahí. Si no quién sabe dónde habría terminado mi hijo", contó ayer Varinia, mucho más tranquila, sobre una experiencia que ella y Yamil jamás olvidarán.

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