Miércoles 03 de Julio de 2013
Un hombre de 30 años fue asesinado poco antes del mediodía de ayer al recibir un certero balazo en el pecho mientras se desplazaba en bicicleta por un humilde barrio de la zona noroeste de la ciudad de Santa Fe llevando consigo a un sobrino de 5 años que de milagro resultó ileso, informaron fuentes policiales.
La víctima, identificada como Rodrigo Pizarro, recibió un tiro desde corta distancia mientras pedaleaba por la esquina de la avenida 12 de Otubre y Hugo Wast, en el barrio Yapeyú. Algunos testigos aseguraron que quien efectuó el disparo lo hizo desde la vereda, pero otros manifestaron que iba en una moto en la que huyó rápidamente del lugar. Lo cierto es que fue muy preciso al tirar ya que el pequeño que acompañaba a Pizarro no recibió ni un rasguño.
No fue más que un duro cruce de palabras primero. Tras ello el agresor hizo un disparo que alcanzó de lleno a Pizarro en el pecho. "No le dio tiempo a nada. Fue un tiro a quemarropa", según opinó un investigador en el lugar del hecho.
Tras el brutal ataque los vecinos alertaron rápidamente a la policía y a los servicios de emergencia, además de brindarle protección al niño que sobrevivió al ataque y que quedó preso de un estado de shock debido a la trágica experiencia que le tocó atravesar.
El juez de Instrucción en turno, Darío Sánchez, y el fiscal Carlos Rolando, concurrieron a la escena del crimen para dirigir la investigación y supervisar el trabajo de los peritos que se sumaron a las tareas que en principio realizaron agentes de varias seccionales policiales del norte de la ciudad y de la división Homicidios de la Unidad Regional I.
En ese sentido, el magistrado evaluaba los testimonios recogidos en las inmediaciones del lugar del crimen, incluidos los de los familiares directos de la víctima, quienes señalaron como homicida a un integrante de una familia de la zona con la cual Pizarro habría tenido históricas diferencias. "Esto fue una venganza", escucharon gritar a la madre de la víctima cuando arribó al sitio donde yacía el hombre.
A partir de ese testimonio, ayer los pesquisas trataban de localizar al acusado, al que solo identificaron como Chueco, a fin de tomarle declaración y así tratar de esclarecer el hecho. En los primeros allanamientos que pretendieron hacer, muy cerca del lugar del crimen, los uniformados tropezaron con la dura resistencia de un grupo de personas que resistió el procedimiento lanzando piedras y cascotes.