Miércoles 29 de Abril de 2009
Raúl Alberto Montenegro ya cumplió en la cárcel de Coronda más de la mitad de la condena que le impusieron por homicidio. Por eso, gozaba de salidas laborales los fines de semana y cumplía tareas en la panadería que el Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip) que funciona extramuros del penal. Pero el domingo a la noche, cuando terminó su turno, huyó del lugar sin volver a su celda. Lo encontraron unas horas después en Maciel, cuando esperaba un micro para viajar hacia Rosario y después de haber robado una farmacia de Monje, ambas localidades de la ruta 11.
Según voceros del Servicio Penitenciario, Montenegro trabaja desde hace varios meses en la panadería que el Iapip tiene fuera del muro de la prisión. Lo hace junto a otros reclusos bajo la supervisión de un maestro panadero y un agente de custodia. A las 19 del domingo, al terminar la jornada laboral, el agente y el jefe de la cuadra notaron su ausencia y avisaron a la policía y a la cárcel.
Entonces se desplegó un operativo de rastrillaje a lo largo de la ruta 11 que une Santa Fe con Rosario. Así se supo que en Monje, a 55 kilómetros de Coronda, un hombre había robado una farmacia durante la madrugada del lunes. "Violentó una persiana y sacó un teléfono celular, 80 pesos en efectivo, psicofármacos y elementos de aseo personal además de una bicicleta", confió un vocero de la comisaría 5ª de esa localidad.
Para resolver el robo, agentes de esa seccional salieron a buscar al ladrón. Primero hallaron la bicicleta y parte del botín abandonado en la orilla del arroyo Monje. Y después, en una garita de Maciel, esperando el colectivo para viajar a Rosario, localizaron a Montenegro .
Fuentes penitenciarias dijeron que "aún no se estableció cómo y por dónde escapó Montenegro de la panadería" y que se abrió un sumario administrativo para establecer las responsabilidades del agente y el panadero que estaban en el lugar al momento de la fuga".