Miércoles 05 de Enero de 2011
Cristina, una argentina dueña de la posada ubicada a metros de donde Raúl Baldo fue asesinado, dijo que el asesino, tras dispararle a la víctima y apoderarse de su auto, huyó a “150 kilómetros por hora”.
“Dio marcha atrás y giró, porque pasó por el frente de mi casa, y salió por la avenida principal. Yo calculo que iba a 150 kilómetros por hora. Lo que nos llamó la atención a todos porque un argentino manejando a esa velocidad, acá, es imposible”, expresó la mujer ayer a la tarde.
La mujer señaló que su marido “vio a un solo” delincuente a bordo del Volkswagen Fox de la víctima. “Y pudo haber provocado otra desgracia por la forma en que cruzó la avenida, que es muy transitada. Por milagro no venía nadie”, indicó. Dijo que la zona es un “lugar seguro”, por lo que el hecho conmocionó “a toda la ciudad”.
“Yo escuché gritar a la mujer, que estaba a veinte metros mío; la policía no me dio tiempo al levantar el tubo (del teléfono para llamarla) que ya estaba ahí. La verdad es que la familia (de Baldo) fue contenida inmediatamente”, relató.
La mujer añadió que la primera ambulancia tardó un “poquito más” en llegar pero que finalmente arribaron otras “cuatro o cinco”. “Actuaron bien, pero el tiro lo tenía en la cabeza y su muerte era inevitable”, concluyó.