"Hubo una red de complicidades para que Flores se escapara de la cárcel"
Lo dijo la hermana de Abel Beroiz tras la evasión del autor del crimen del sindiacalista. No descartó que su fuga pueda generar algún acto de venganza de los otros imputados. No hay rastros concretos sobre el paradero del asesino del sindicalista Abel Beroiz.

Viernes 05 de Marzo de 2010

"Pensamos que esta no fue una fuga fraguada sólo por Raúl Flores sino que existieron conexiones internas y facilitamiento desde el exterior. Evidentemente, hubo una red de complicidades adentro y afuera de la cárcel". Iliana Beroiz, hermana del dirigente sindical de los camioneros asesinado en 2007, resumió así la sensación de los familiares de Abel Beroiz tras la escandalosa fuga del confeso autor material del crimen, quien el miércoles a la mañana escapó de la cárcel de Piñero en un utilitario cargado con pan. Al mismo tiempo, alertó sobre los riesgos que, a su criterio, corre el sicario prófugo: "Flores imputó a muchas personas en su declaración y eso puede generar actos de venganza, sobre todo de aquellos que él señaló como partícipes del asesinato".

En tanto, ante la conmoción de la fuga, Abel Beroiz hijo se reunió ayer con el fiscal Eduardo Valdez Tietjen, quien investiga el crimen, y con el juez Carlos Carbone, quien tramita el juicio contra dos sindicalistas, un gestor y familiares del sicario, todos implicados en el trágico episodio. Acompañado por el abogado Néstor Pujato, les entregó un escrito solicitando que se redoble la vigilancia de los otros detenidos en la causa, ya que —indicaron— hay sospechas de que algunos de ellos estarían alojados en condiciones VIP.

En ese mismo juzgado de Sentencia a cargo de Carbone, estuvo presente Raúl Flores el 1º de marzo pasado. Llegó escoltado por cinco penitenciarios de un grupo especial para notificarse de que su abogado, Gonzalo Basualdo, desistía del cargo y pasaba a ser representado por una defensora oficial.

La evasión del autor de uno de los crímenes más resonantes de los últimos años en la provincia generó además una dura reacción de uno de los abogados de la familia Beroiz, Romeo Díaz Duarte, quien señaló responsabilidades políticas en la fuga: "El hilo no se tiene que cortar por lo más fino que son los carceleros. Hay que ir a las responsabilidades genuinas, que las tienen los funcionarios políticos. Hay una responsabilidad penal y política", sostuvo.

El profesional denunció además que "Flores, dentro del penal, se manejaba con absoluta libertad". Y denunció: "Acá hubo dinero pagado al personal del Iapip (el Instituto Autárquico de Industria Penitenciaria a cargo de la panadería desde la que escapó Flores) y no creo que este hombre haya salido en una bolsa de pan. Hay personas que la Justicia dejó en libertad y que están operando con dinero importante".

Intereses. En este sentido, la hermana del ex secretario general del Sindicato de Camioneros de la provincia y tesorero de la federación nacional que conduce Hugo Moyano, se preguntó sobre los motivos por los que alguien podría estar interesado en sacar a Flores de la cárcel: "¿Para qué se quiere la libertad de Flores? ¿Para que se vaya a su casa y esté tranquilo con sus hijos? Esa puede ser una aspiración de él, pero quienes se comprometen con su fuga tienen otro interés. Estamos ante un asesinato político de resonancia y un joven que se declaró autor y dio pistas de las personas que lo contrataron. Esa gente quedó expuesta", planteó.

La hermana del asesinado líder sindical remarcó que por ese motivo Flores corre riesgos de sufrir represalias estando fuera de la cárcel. Pero además, alertó que el prófugo "ha sido mano de obra para otros delitos y un asesinato. Uno puede pensar que en esta situación de vulnerabilidad puede hacerlo otra vez. No es una persona con muchos escrúpulos y no ha hecho en la cárcel un proceso de desarrollo de su propia responsabilidad. Puede estar en riesgo su vida y puede poner en riesgo la vida de los demás", observó.

Al respecto, allegados directos a la causa que investiga el crimen no desconocen que a fines de enero circulaba en Tribunales el rumor de que Flores pediría ampliar su indagatoria para comprometer a más personas en la planificación del crimen de Beroiz. Pero claro, la fuga aplazó esa posibilidad. "Se comentaba que lo querían hacer boleta porque iba ampliar la declaración y por eso en una época estaba alojado en una celda al lado de la oficina del director", dijo un vocero, con la sospecha de que alguien pudo garantizar la evasión de Flores a cambio de su silencio.

Entre las bolsas. La fuga ocurrió el miércoles a las 8 cuando un utilitario del Iapip ingresó al sector donde tres reclusos —entre ellos Flores— dirigidos por un maestro panadero y otros dos civiles, trabajaban haciendo el pan que abastece a la cárcel y a otros institutos penitenciarios. El sicario logró esconderse entre las bolsas y los canastos que cargaron al vehículo y eludir tres controles de la cárcel. Cuando el utilitario iba por Presidente Perón al 7700, en el oeste de la ciudad, el chofer advirtió que Flores se arrojaba al pavimento por la puerta trasera y huía a la carrera.

Flores había sido apresado el 13 de marzo de 2008 en Tostado imputado de asesinar a Beroiz en el estacionamiento subterráneo del ACA, de San Luis y San Martín. Allí, el sindicalista fue abordado por dos hombres que le efectuaron tres disparos y varias puñaladas. Al día siguiente de su detención, Flores confesó que le habían encargado el asesinato para desplazar a Beroiz de la conducción sindical y que le iban a pagar 80 mil pesos.

"La trama del asesinato no está todavía dilucidada —dijo ayer Iliana—. Por eso puedo pensar que la gente que lo mandó a matar sigue actuando. No sabemos si hay otros involucrados, como tampoco sabemos quién esta bancando la cantidad de defensores que hay".