Martes 15 de Marzo de 2011
Dos comunidades mapuches ubicadas en cercanías de la ciudad neuquina de Aluminé serán las primeras en recibir atención médica institucional que conjugará, en un hospital, la medicina del sistema público con la que durante cientos de años sus ancestros curaron algunas de sus principales dolencias.
Se trata del primer hospital intercultural de la provincia, que permitirá que un paciente mapuche pueda, por caso, contar con el apoyo de una ceremonia religiosa a pocos metros de su cama, además de recibir las hierbas y brebajes de la tradición médica de su pueblo.
“Es el producto de 15 años junto a las comunidades Aigo y Huenguihuel. En ese camino, nos acercamos a una relación entre la biomedicina y la medicina mapuche. La idea es que se aprovechen ambas”, dijo Fabián Gancedo, un médico de trabajo rural en el hospital de Aluminé.
El edificio se ubicará en tierras de los Huenguihuel. “con un lugar para fogones, los curadores mapuches, para componedores de huesos, yerbateros, y un espacio ceremonial para el machi, figura de la ceremonia curativa mapuche”, dijo.
El edificio “fue incluido en el presupuesto 2011” de la provincia y se espera que este año inicien las obras”, resaltó.
Por ejemplo, las diferencias entre una y otra cultura se daban con la orientación hacia el oeste de las camas del hospital. “El oeste, detrás de la cordillera, es el lugar al que el equivalente del espíritu nuestro en la cultura mapuche va luego de pasar por el mundo”, explicó. Y agregó: “Era algo que molestaba a los pacientes originarios, se predisponía para el final, la muerte”.
La apertura del hospital y la compatibilización de las dos medicinas tiene como marco legal el convenio 169 de la OIT, “respecto al derecho que establece para los pueblos originarios de ser consultados para ajustar los parámetros de atención médica a sus tradiciones y cultura”.
No tenemos alcance a algunos temas de salud del mapuche porque, como todo proceso de enfermedad, está relacionado a la cultura. La gente se enferma de lo que cree”, dijo el médico Fabián Gancedo. (Télam)