Hospital Centenario
He leído en La Capital del 5 de agosto un artículo acerca de la falta de acceso para sillas de ruedas en el ingreso del hospital Centenario, que presenta una gran escalinata en su ingreso. Si bien...

Jueves 08 de Agosto de 2013

He leído en La Capital del 5 de agosto un artículo acerca de la falta de acceso para sillas de ruedas en el ingreso del hospital Centenario, que presenta una gran escalinata en su ingreso. Si bien no me movilizo en silla de ruedas, tengo cierta dificultad para trasladarme y, además, debo concurrir periódicamente a entrevistas a Salud Laboral. Para ingresar al hospital utilizo un pequeño elevador “a cielo abierto” ubicado a un costado de la escalinata, instalado precisamente para situaciones de dificultades de movilidad. Tal vez las personas que opinaron en la nota desconocen este hecho. Ahora, un pequeño detalle: para acceder a los consultorios de Salud Laboral debemos recorrer una distancia de aproximadamente una cuadra y media circulando por una antigua galería, que dispone de algunos antiguos bancos para descansar en etapas, siempre y cuando nos aseguremos que los bancos resistan nuestro peso y no iremos a parar al suelo. Llegados al ingreso de la sala donde se encuentra el servicio de Salud Laboral, nos sorprende el hecho de que una escalera nos conducirá al subsuelo, donde se encuentran los consultorios. Pero no nos preocupamos, porque disponemos de un ascensor (“descensor”) para llegar al subsuelo: entramos, cerramos la puerta y ¡oh sorpresa, total oscuridad!  Pero no nos detenemos, usamos nuestro ingenio: abrimos la puerta para que ingrese la luz, ponemos un dedo sobre el botón adecuado, cerramos la puerta, oprimimos el botón y ¡maravilla!, comenzamos a descender. ¿A quién o quiénes se le habrá ocurrido ubicar el servicio de Salud Laboral en un lejano subsuelo? Afortunadamente la angustia de nuestro periplo será compensada por el excelente servicio que nos prestan los médicos que nos atienden, que con su paciencia y sobre todo su sentido humanitario nos escuchan y orientan, al igual que el personal administrativo. Tal vez el doctor   Capiello lea esto antes de abandonar ( o no) su cargo y pueda hacer algo, tal vez desconoce la situación. Ya me estoy preparando para mi próxima consulta, pero ahora pondré en práctica una estrategia: llevaré una linterna.

Elena Sonzogni
DNI 5.812.498