Honor a su fama

Domingo 12 de Julio de 2009

Andrés Rivera tiene una bien ganada imagen de tipo duro y durante el transcurso de la charla no hace ningún esfuerzo para desmentirla. Tose continuamente y sin embargo pide permiso, con gran cortesía, para encender un cigarrillo. La inmediata respuesta afirmativa va acompañada de una observación: “Ahora se entiende lo de la tos”. La respuesta no deja lugar a dudas sobre el nulo interés del escritor en escuchar críticas de sus hábitos: “La de mamá no, por favor”. Y no queda otra alternativa que sonreír y callarse.