Edición Impresa

Homenaje en el Anfiteatro a quien le dio alas al folclore

Cuatro grupos evocarán al Chango Farías Gómez en el show de mañana. El Mono Izaurralde y Micaela Farías Gómez realzaron la libertad creativa del músico

Viernes 31 de Enero de 2014

"El Chango consideraba que la criolla era una música riquísima, técnicamente y melódicamente, y que había que ponerla en un lugar de excelencia, no en esa cosa de los festivales y tan chabacana como en las peñas". Así recordó el Mono Izaurralde al Chango Farías Gómez, integrante del Grupo Vocal Argentino, Los Huanca Huá y MPA, y uno de los que se animó a desafiar los convencionalismos en el folclore.

El sábado, a las 21, y con entrada libre y gratuita, será el momento de homenajear al Chango, quien se fue con la música a otra parte allá por 2011. La cita es en el Anfiteatro del parque Urquiza, en una noche que abrirá con los locales Milagreros y Karé, continuará con Santadiabla, banda liderada por Micaela Farías Gómez (hija del Chango) y cerrará con la Orquesta Popular de Cámara Los Amigos del Chango, fundada por el mismísimo Farías Gómez.

El Mono y Micaela dialogaron con este diario acerca de lo que representó vivir el día a día con el Chango, el Viejo o el Ekeko, como lo llamaba Izaurralde. Ambos transmitieron no sólo un cariño entrañable hacia su persona sino también una admiración por ese espíritu de libertad y de transgresión que le imprimió a la música folclórica.

"Para mí tocar en este grupo significa primero un honor y segundo una continuidad del trabajo hecho por mi amigo, por mi excelente y añorado compañero, que tiene que ver con la música criolla, con la música nuestra", dijo Rubén "Mono" Izaurralde, flautista y vocalista de la agrupación que además integran Néstor Gómez, guitarra; Luis Gurevich, piano; Ricardo Culotta, trompeta y fliscorno; Omar Gómez, bajo; Jerónimo Izaurralde (hijo del Mono), batería y voz; Santiago Martínez, violín; Aleix Duran, clarinete y clarinete bajo; Agustín Balbo, guitarra eléctrica; Daniel Gómez, bandoneón y Manuel Uriona, en percusión.

A su turno, Micaela Farías Gómez destacó, siempre en presente, cuál fue la herencia artística de su padre: "Es un artista con una inmensa libertad y sobre todo con una enorme valentía, la de creer en su propia creación, vi un artista que emprendía caminos inesperados, propuestas «locas», fuera de lo común, que siempre culminaban en una nueva creación, una ruptura enriquecedora y un aporte a la música".

Y agregó: "Su profunda convicción en lo que hacía era admirable y repito, su gran valor, para mí, estaba en la valentía de creer fervientemente en sus ideas y llevarlas adelante. No sé si yo tengo esa misma valentía, creo que no, pero sí quiero llegar a tenerla, es tan simple y tan difícil como creer en uno mismo y darle impulso y marcha a eso".

Micaela tocará dos temas como invitada de la Orquesta Popular, pero además la cantante se presentará con su grupo Santadiabla, en el que está acompañada de Martín Morales (guitarra y dirección musical), Rodrigo Gozalvez (vientos), Leandro Torras (bajo), Manu Uriona (batería y percusión) y Adrián Barrionuevo (voz).

En esta agrupación, el folclore se codea con el hip hop, el funk y el flamenco en un abrazo musical que responde a esa impronta integradora que siempre indagó el Chango. "Quienes habitamos y hemos conocido el folclore —afirmó Micaela—, hay un antes y un después de mi viejo, es inevitable. Hay muchos artistas en el mundo que «fusionan» y de todos aprendemos. En el caso particular de mi viejo, te diría que él nos dejó una gran enseñanza de cómo muchas veces las raíces de los diferentes estilos son más parientes de lo que nos imaginamos, había un mensaje muy profundo en esa «fusión» (a él no le gustaba decirle así) que él indagó y propuso. Nosotros, en el caso de Santadiabla, estamos empapados de eso, así como por mi viejo y de otros grandes que también han sabido abrir caminos".

Integrante de Anacrusa, Prema (el grupo de Piero) y el trío Vitale-Izaurralde-González, El Mono es una marca registrada en la música popular por el vuelo interpretativo que expresa al tocar la flauta traversa. "El Chango era un rockero, pensá que cuando él era un pendejo el rock era un furor, y esa época lo invadió de alguna manera. Cuando yo empecé a curtir el rock, él ya lo había bailado, tocado y se había desasnado de un montón de cosas. Lo bueno fue que esa catársis que tuvo la pudo combinar con la música que había mamado, que era el folclore, o la música argentina, porque él amaba al tango también", destacó el músico.

En la misma sintonía, Micaela concluyó: "Hoy la transgresión es distinta y pasa por otros lugares, así y todo puedo decirte que la Orquesta Los Amigos del Chango, que fue su último proyecto y continúa funcionando, sigue con la impronta de él. Quien no la haya escuchado aún va a sentir una vez más que escucha algo nuevo y distinto, con el sello inconfundible de mi viejo, donde siempre, inevitablemente, transgrede".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS