Viernes 22 de Enero de 2010
Más de 100 niños haitianos viajaron ayer a los Países Bajos como parte de un programa para acelerar la acogida y adopción de chicos después del terremoto que devastó Haití el 12 de enero.
Los niños que llegaron a la base aérea militar establecida en la ciudad holandesa de Eindhoven estaban en proceso de adopción desde antes del sismo de magnitud 7,0 que habría causado la muerte de hasta 200.000 personas y redujo la capital Puerto Príncipe a escombros.
Varios de los 106 niños fueron llevados en mantas por soldados holandeses desde el avión hasta un ómnibus antes de ser recibidos por sus padres adoptivos.
"Unas dos horas antes del aterrizaje se les dio comida a los niños y tuvieron mucha energía y todo se convirtió un gran patio de juegos en el avión", dijo Macky Schouten, director de la fundación holandesa de adopción NAS, que ayudó a organizar el vuelo.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha dicho que la adopción extranjera de niños haitianos debería sólo ser considerada como un último recurso.
La organización dijo que los niños cuyos padres murieron o no han aparecido deberían ser reunidos con su familia extendida, de ser posible.
El ministro de Justicia, Ernst Hirsch Ballin, declaró que tomó la medida excepcional de acelerar las adopciones debido a la alarmante situación en Haití, con el consentimiento de las autoridades haitianas.
Entre los niños que llegan a los Países Bajos, nueve aún no han sido destinados a nuevos padres, pero se les permitió ingresar al país porque el orfanato donde se encontraban ya no podía cuidarlos.