Hogar del Huérfano
Durante cuatro años fui colaboradora ad honorem del Hogar del Huérfano acompañando a los niños de 6 a 12 años cuando hacían sus tareas. Desde el cierre del Hogar siento un vacío y un dolor muy grande.

Jueves 17 de Enero de 2013

Durante cuatro años fui colaboradora ad honorem del Hogar del Huérfano acompañando a los niños de 6 a 12 años cuando hacían sus tareas. Desde el cierre del Hogar siento un vacío y un dolor muy grande. Estar rodeada por esos ángeles de Dios no se puede reemplazar con nada. Mis vivencias durante el período que trabajé con ellos sirven para testificar el amor que recibían de todo el personal, la buena alimentación. Muchas veces las tareas las hacíamos en el comedor y puedo dar fe de la calidad de las comidas, la hermosura de los dormitorios con todos los cubrecamas iguales. Las donaciones que recibían de la gente tan solidaria que hay en nuestro país. Pregunto ¿están ahora mejor?, ¿tienen continuidad en los lugares donde fueron llevados? ¿Psicológicamente están mejor contenidos? ¿Por dos personas que erraron en su conducta puede derrumbarse toda una institución? Creo que era suficiente sacarlos y que la Justicia los juzgue. Lo mejor sería que el Hogar no existiera ¡claro! Pero cuando muchos padres aprendan y sean responsables de lo que significa ser padres con mayúscula o cuando aquellos que son buenos progenitores no tengan la necesitada económica que los obligue a salir a trabajar a ambos. Que Dios con su misericordia ilumine a los gobernantes para que esos niños no tengan que moverse como piezas de ajedrez y puedan encontrar un lugar en el mundo con amor y paz. Esperemos que los empleados buenos y honestos hayan encontrado una buena salida laboral.
Miriam Esilda Re
DNI 4.578.151